Los conductores adultos de patinetes eléctricos tienen 3,5 veces más probabilidad de daño cerebral grave en un accidente que los motoristas, según un estudio que acaba de publicarse en la revista Nature Scientific Reports.
También tiene un riesgo 3,2 veces mayor de daños en los vasos sanguíneos y 1,5 mayor de lesiones en los órganos internos, indica este trabajo, que ha analizado 15.247 pacientes con traumatismos moderados y graves en 18 ciudades de Inglaterra y Gales entre 2020 y 2022.
En términos absolutos, el número de accidentados es menor en el caso de los patinetes: sólo 580 conductores (siendo adultos el 87,9% de ellos), por más de 7.000 motoristas y de 7.600 ciclistas.
En comparación con estos últimos, los usuarios de patinetes eléctricos también salen perdiendo. La probabilidad de daño cerebral grave es 1,7 veces mayor; de lesión de los órganos internos, 1,4 veces mayor; y de lesión arterial o venosa, 1,7 veces mayor.
Los autores, liderados por David Bodansky, del Chelsea and Westminster Hospital NHS Foundation Trust, apuntan, entre otros motivos, uno básico: sólo usaron el casco el 5,9% de los conductores de patinete, por el 75,7% de los motoristas y el 45% de los ciclistas.
Este hecho, sumado a que el diseño del patinete puede incrementar el riesgo de caer de cabeza en una colisión (pasando por encima del manillar), puede explicar gran parte de ese riesgo.
No todo son malas noticias para los usuarios de estos vehículos de movilidad personal. Su riesgo de fractura fue un 20% menor que el de los motoristas, y un 10% menor que el de los ciclistas.
Además de estas cifras, los investigadores hicieron un análisis adicional sobre 23.193 colisiones de patinetes eléctricos autorreportadas y hallaron que los hombres tenían un 36% menos de riesgo de colisión que las mujeres, que tenían –por otro lado- el doble de riesgo de reportar una lesión grave.
Esto puede deberse, apuntan, a que el patín eléctrico está diseñado para las proporciones corporales masculinas.
Casco obligatorio
Los investigadores de este trabajo piden implantar el casco obligatorio en los usuarios de estos vehículos, poner límites estrictos de velocidad y proponen mejoras en el diseño que los hagan más seguros.
Precisamente, a finales de este junio, el Consejo de Ministros aprobó una modificación del Reglamento General de Circulación (que entrará en vigor el próximo 1 de octubre), en el que se establecen los 15 años como edad mínima para utilizar un patinete eléctrico y la obligación de llevar casco y chaleco reflectante cuando sea de noche o haya baja visibilidad.
En el caso de los profesionales que los usen en su trabajo (como los riders que reparten comida a domicilio), el casco y el chaleco serán obligatorios siempre.
También se impone la obligación de llevar encendido el alumbrado en todo momento y la circulación fuera de núcleos urbanos se ceñirá a vías segregadas o carriles bici.
La seguridad de estos vehículos ha estado en entredicho desde que se popularizó su uso. En 2025 hubo 19 defunciones y 572 personas lesionadas por accidentes o incendios, según un informe de la Fundación Mapfre.
De los fallecidos, 16 eran usuarios de patinete (seis de ellos, con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años), uno motorista y dos peatones. Entre los lesionados, 136 fueron heridos leves, 36 de carácter moderado y 84 graves.
Los siniestros asociados a estos vehículos aumentaron un 38,6% respecto a 2024, pasando de 396 a 549. Dos de cada tres fueron colisiones con otros vehículos, por un 19% de caídas y un 11% de atropellos.
El informe de la Fundación Mapfre explica, además, que hubo 57 incendios o explosiones de patinetes, un 23,9% más que en 2024, de las que 34 ocurrieron en una vivienda, 7 en la vía pública y 5 en locales comerciales.
