Publicada
Las claves

La salud mental se ha situado como un reto prioritario para la sanidad pública española. Y es que las enfermedades mentales afectan ya a todos los grupos de edad. No obstante, se reparten de forma desigual según determinantes como el género, el nivel de ingresos o la situación de empleo en la población.

Las mujeres en baja laboral, en paro y las amas de casa son los grupos que sufren más problemas de salud mental.

Así lo señala el Proyecto Paris, un reciente informe sobre salud mental, elaborado por el Ministerio de Sanidad.

En concreto, las mujeres con incapacidad laboral constituyen el grupo más vulnerable: el 58% padece algún tipo de trastorno, lo que evidencia una relación entre la baja y el deterioro de la salud mental.

Le siguen las que están en búsqueda de empleo (31,6%) y las amas de casa, que están casi a la par que estas últimas (29,5%).

Personas que presentan algún problema de salud mental. Porcentaje según sexo y situación laboral. Ministerio de Sanidad

Las mujeres presentan mayores porcentajes que los hombres en todas las categorías laborales, "un resultado coherente con la evidencia epidemiológica que muestra una mayor prevalencia de problemas de salud mental, especialmente depresión y ansiedad", asegura el estudio.

En el extremo opuesto, las tasas más bajas de problemas de salud mental corresponden a los autónomos (12,1% en hombres y 17% en mujeres) y a los jubilados (12,1% en hombres y 24,9% en mujeres), posiblemente vinculado a una menor exposición a estrés laboral.

Perfil demográfico

Por otro lado, el estudio sostiene que los municipios de menos de 10.000 habitantes presentan una menor prevalencia, siendo las ciudades de más de 100.000 (no consideradas capitales) las que alcanzan los porcentajes más altos, "un dato que puede ser relevante para la planificación territorial de recursos".

Comunidades como Cataluña (23,5%), Asturias (24,2%), Extremadura (24,2%), Andalucía (24,4%), Madrid (24,4%), Murcia (25,2%), y las ciudades autónomas de Melilla (29,3%) y Ceuta (31,3%) se sitúan por encima de la media nacional (21,4%) en cuanto a porcentaje de personas con problemas mentales.

Mapa por CCAA de personas con problemas de salud mental Ministerio de Sanidad

En cambio, Cantabria presenta la proporción más baja (11%), seguida de la Comunidad Foral de Navarra (15,5%) y País Vasco (17%).

"Estas diferencias territoriales podrían estar asociadas a factores socioeconómicos estructurales, como tasas de desempleo, nivel de renta o acceso a los recursos de Atención Primaria en salud mental", razona el informe.

Esta distribución podría sugerir un cierto patrón entre el norte peninsular, con prevalencias más bajas, y determinados territorios del sur, donde la carga de morbilidad por problemas de salud mental es mayor, con excepciones como Asturias y Cataluña en el norte.

En cuanto a los estilos de vida, el consumo de tabaco es más frecuente entre las personas con problemas de salud mental. Esto se concentra especialmente en el grupo de 45 a 64 años (35,1% en hombres y 29,9% en mujeres, frente al 23,1% y 20,4% en personal sin trastornos mentales del mismo rango de edad). A partir de los 85 años, el hábito disminuye de forma acusada.

En cambio, el consumo de alcohol es inferior en las personas con enfermedades mentales en todos los grupos de edad y sexo estudiados.

Por ejemplo, en los hombres mayores de 85 años, la brecha de consumo entre quienes tienen (15,9%) y no tienen (28,6%) se amplía significativamente hasta alcanzar los 23,5 puntos porcentuales de diferencia.

La polimedicación se asocia también con una mayor prevalencia de estos problemas. Casi la mitad de las mujeres que toman cinco o más medicamentos de forma periódica tienen trastornos mentales. Asimismo, la multimorbilidad es más frecuente en este colectivo, con porcentajes más elevados en todas las enfermedades crónicas evaluadas.