M. Domínguez
Publicada
Las claves

El Ministerio de Sanidad ha finalizado el procedimiento extraordinario de adjudicación de plazas de formación sanitaria especializada, en que se ofertaron 441 y se han adjudicado 228 plazas, quedando vacantes 213.

Se trataba de plazas que habían quedado vacantes tras la adjudicación ordinaria, por renuncias expresas o por la no incorporación de las personas aspirantes a la plaza adjudicada.

El procedimiento extraordinario ha permitido adjudicar 228 plazas, el 51,7% del total ofertado. Las plazas que han quedado vacantes finalmente se corresponden en su mayoría a Medicina Familiar y Comunitaria (120 plazas), aunque también hay de Medicina Preventiva y Salud Pública, Medicina del Trabajo, Geriatría, Medicina Interna, Microbiología y Parasitología, Nefrología, Medicina de Urgencias o Cirugía Pediátrica.

En el ámbito de Enfermería han quedado vacantes 52 plazas, principalmente de Enfermería Geriátrica, Enfermería Familiar y Comunitaria y Enfermería de Salud Mental, además de plazas pendientes de Enfermería del Trabajo y Enfermería Obstétrico-Ginecológica.

En un comunicado, el Ministerio de Sanidad señala que seguirá analizando, junto a las comunidades autónomas, la evolución de las plazas no cubiertas y los factores que influyen en la elección, adjudicación e incorporación efectiva de residentes.

El objetivo es seguir mejorando, indican, la planificación de la oferta formativa, reforzar la coordinación con las comunidades autónomas y avanzar en una distribución de plazas ajustada a las necesidades del Sistema Nacional de Salud.

La existencia de dos centenares de plazas que han quedado vacantes es sintomática de un problema estructural en el Sistema Nacional de Salud, que es lo poco atractivo, por lo general, de las condiciones para ejercer la Medicina en nuestro país.

Sin nota de corte

Sanidad y comunidades autónomas han apostado por incrementar año tras año el número de plazas MIR ofertadas para paliar la presunta falta de médicos del sistema.

Este año se ofertaron 9.275 plazas, un récord absoluto, para más de 16.000 aspirantes admitidos al examen. Además, por segundo año, no existía nota de corte, lo que quiere decir que cualquier persona que tuviera el examen aprobado podría optar a una plaza.

La última plaza asignada correspondió al número de orden 14.601, lo que quiere decir que hubo unos 5.000 médicos que prefirieron dejar pasar la oportunidad de tener una plaza.

Aún así, hubo 441 que sí eligieron una y más tarde, por acción u omisión, han renunciado a ella. El procedimiento extraordinario fue una segunda oportunidad para aquellos aspirantes que no pudieron (o quisieron) elegir determinados puestos.

Con todo, casi la mitad de estas plazas han quedado vacantes. Esto supone, también, un malgasto de recursos en las aquellas unidades acreditadas que esperaban cubrir una plaza formativa que ha quedado vacía.