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Las claves

El Ministerio de Sanidad ha mostrado su receptividad a incorporar las demandas de los MIR en la norma que actualizará sus condiciones laborales dos décadas después del texto vigente.

Este miércoles ha salido a audiencia pública el real decreto que sustituirá al Real Decreto 1146/2006 y que incluye demandas de los residentes en Ciencias de la Salud (MIR, EIR, FIR, etc.), como la limitación de las guardias y las horas efectivas de trabajo, e incluye derechos para los especialistas en formación como conocer la planificación de su jornada con dos meses de antelación y la evaluación de los riesgos psicosociales del personal.

También incluye mejoras retributivas al incrementar el complemento de grado de formación desde el primer año de residencia.

Aunque los representantes de los MIR han mostrado su satisfacción con los avances plasmados en la norma, creen que todavía hay margen de mejora, especialmente en el apartado salarial.

Desde la Dirección General de Ordenación Profesional se han mostrado receptivos a reunirse con ellos cuanto antes y han propuesto a la Asociación MIR España, que representa a los residentes de Medicina, hacerlo de forma presencial u online este mismo julio.

En estas reuniones también estaría presente la Organización Médica Colegial.

"Creemos que el texto supone un avance importante y que incorpora muchas reivindicaciones históricas de los residentes", explica Jesús Arzúa, presidente de la Asociación MIR España.

"Sin embargo, la experiencia nos dice que una buena norma no siempre se traduce en una buena práctica. Llevamos años viendo incumplimientos en materia de jornada, descansos, supervisión o registro horario que, en muchos casos, no tienen consecuencias. Por eso creemos que ahora el reto no es solo aprobar un buen real decreto, sino garantizar que se cumpla en todos los hospitales".

"Para ello hacen falta mecanismos de control, inspección y evaluación eficaces, además de canales seguros para que los residentes puedan comunicar incumplimientos sin miedo a represalias. El objetivo es que los derechos que reconoce la norma se conviertan en una realidad para todos los residentes, independientemente del hospital o de la comunidad autónoma en la que se formen".

Mano de obra barata

Lo que debería ser un puesto formativo lleva décadas siendo, en la práctica, mano de obra barata para el Sistema Nacional de Salud. La actividad MIR se ha convertido en un pilar estructural de la atención médica, muchas veces incluso sin la supervisión obligatoria de un adjunto.

A ello se suman las guardias, en una cantidad, a veces, abusiva. La nueva norma las limita a un máximo de cuatro mensuales, con excepciones que exigen el consentimiento expreso del residente, que podrá retirarlo sin temer represalias.

Además, la jornada ordinaria semanal no debe superar las 35 horas. Y la total, incluidas las guardias, no debería estar por encima de las 45 horas semanales de media. Para ello se implantará un registro horario efectivo.

El MIR, además, tendrá derecho a conocer la planificación de su jornada con dos meses de antelación.

También se desarrolla con mayor profundidad la prevención de riesgos laborales, se evaluará de forma bienal los riesgos psicosociales y se crearán protocolos específicos de actuación ante incidentes graves que afecten a los residentes.

Lo que temen desde la Asociación MIR España es que, en la práctica, esto quede en papel mojado, por lo que piden garantías para que se cumpla, además de auditorías periódicas a las unidades docentes que muestren que siguen cumpliendo los criterios para su acreditación.

El asunto más espinoso, con todo, es el salarial. La futura norma, tal y como está planteada en la actualidad, incluye mejoras en el complemento de grado de formación desde el primer año.

El porcentaje mínimo de ese complemento será del 10% ese curso, y se irá incrementando en 10 puntos porcentuales con cada año: 20% el segundo, 30% el tercero, etc.

Esto, para los representantes de los residentes de Medicina, sigue por debajo de sus reivindicaciones. "El texto supone un avance, pero no resuelve por completo la precariedad del residente", indica Jesús Arzúa.

MIR España plantea unas retribuciones mínimas sin guardias de 30.000 euros brutos anuales para los R1, 33.000 para los R2, 36.000 para los R3, 39.000 para los R4 y 42.000 para los R5.

Consejo Interterritorial

Aquí, sin embargo, hay un convidado de piedra: las comunidades autónomas, "que se han estado aprovechando del petróleo barato que es el personal residente. Para ellas, esto es un chollo".

Por eso, en conversaciones anteriores con el director general de Ordenación Profesional del ministerio, Miguel Ángel Máñez, ya pidieron asistir al Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (integrado por Sanidad y las consejerías autonómicas del ramo) para informarse de primera mano del debate sobre la futura norma.

"No vamos a tolerar seguir siendo un chollo", advierte Arzúa, "y seguir sufriendo incumplimientos laborales básicos".