"No se puede garantizar el suministro de medicamentos a cualquier precio". Así de tajante ha sido la secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg), Elena Casaus. La industria exige que se fije un umbral mínimo de 2 euros para cada medicamento.
Actualmente, ese precio mínimo se sitúa en 1,60 euros, según se recoge el Real Decreto que regula el Sistema de Precios de Referencia. Sin embargo, la misma norma permite que ese mínimo se incumpla. "Solo se respeta cuando la Administración fija el precio, pero desaparece cuando el mercado baja los precios", ha explicado Casaus.
Además de incumplirse, el umbral mínimo de 1,60 euros lleva 12 años sin revisarse. Mientras tanto, el IPC, el coste de las materias primas o los costes laborales han subido. Incrementos que asumen las compañías farmacéuticas.
Ante tal situación, la patronal del genérico pide que ese precio suba hasta los 2 euros. Esto supondría incrementar la factura farmacéutica en alrededor de 100 millones de euros, una cifra que para Aeseg es "marginal". Por el momento, la respuesta del Ministerio de Sanidad a esta petición es un 'no'.
"El problema es que confundimos ahorro con erosión de precios. Lo que está en juego no es el margen de las compañías, sino la permanencia de los medicamentos en el mercado", ha continuado Casaus. "Pedimos coherencia".
Y es que, para Aeseg, la norma que regula el Sistema de Precios de Referencia (por el que cada año se revisan a la baja los precios de los medicamentos) "tiene carencias". De ahí que año tras año presenten alegaciones.
En este sentido, María Álvarez, directora técnica de Aeseg, ha explicado que "el propio proyecto reconoce la posibilidad de no revisar los precios de los medicamentos críticos. Hemos encontrado que 5 conjuntos se revisan a la baja".
Además, de estos, cuatro habían sido objeto de revisión al alza del precio. "Se concedió después de acordarlo la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), pero se han revisado a la baja en la Orden de Precios de Referencia 2026", ha añadido.
El caso de la amoxicilina ilustra esta situación: tras reconocer la Administración un problema de viabilidad y revisar su precio al alza hace pocos meses por acuerdo de la Comisión Interministerial de los Precios de los Medicamentos, el sistema de precios de referencia lo vuelve a reducir posteriormente. “El problema no es puntual ni coyuntural: es el propio diseño del sistema el que empuja los precios hacia niveles incompatibles con la producción”, ha explicado Casaus.
Por ello, la patronal pide que haya "una salvaguarda para evitar que este tipo de medicamentos se revisen a la baja".
Otra de las exigencias de la asociación es acabar con el "redondeo", porque permite una "erosión progresiva de precios que no depende de las condiciones reales del mercado. Hace que se baje el precio entre uno y ocho céntimos", ha detallado Álvarez.
En definitiva, Aeseg considera que la reforma del sistema de precios de referencia debe abordarse como una cuestión estratégica, y no como un ajuste técnico puntual. En este sentido, plantea avanzar hacia un modelo más coherente, predecible y equilibrado.
