En un par de semanas, España dará la bienvenida al verano y, con ello, a la temporada de celebraciones masivas como el Orgullo, Sanfermines o los míticos festivales playeros (Arenal Sound, Medusa Festival, Zevra, Dreambeach...). Sin embargo, año tras año, esto impulsa que los contagios por infecciones de transmisión sexual (ITS) se disparen. Una situación que ya se ha convertido en una prioridad para la salud pública del país.
Algunos estudios apuntan que los casos en esta temporada del año pueden aumentar hasta un 20%. Aunque hay falta de datos oficiales a nivel nacional, los especialistas apuntan a que este crecimiento se debe a un cóctel de factores clave: aumento de viajes, más frecuencia de desplazamientos y una vida social más activa que fomenta los encuentros ocasionales.
A esto se suma que el consumo de alcohol y otras sustancias "puede rebajar la percepción del riesgo", lo que se traduce en un menor uso del preservativo y de prácticas sexuales peligrosas como el chemsex (relaciones sexuales bajo el efecto de sustancias psicoactivas). Además, el menor miedo a contraer el VIH ha provocado que la población relaje el cuidado de la salud sexual.
Así lo advierte María del Mar Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas (Seimc) y microbióloga del Hospital A Coruña, a este diario.
La especialista argumenta que se observa sobre todo un incremento de diagnósticos en los meses posteriores al verano, además de una mayor demanda de pruebas.
"Algunos informes regionales y análisis epidemiológicos han descrito incrementos estivales muy marcados de gonorrea y sífilis, incluso superiores al 50% respecto al mismo periodo del año anterior. Es cierto que esto varía por comunidades autónomas y los datos no pueden extrapolarse a todo el país", aclara.
Con todo, precisa que las ITS más frecuentes son los contagios por clamidia, gonorrea y sífilis.
En 2024 (datos más reciente) se notificaron más de 93.000 casos de ITS, lo que supone el doble que en 2021, según el informe reciente de Vigilancia Epidemiológica de ITS, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III.
De ellos, 41.918 casos fueron de clamidia, registrando un aumento del 20% entre el periodo 2016-2024 (datos más actualizados).
Por otro lado, se anotaron 37.257 contagios por gonorrea, con un incremento anual del 29% entre 2020 y 2024. En el caso de la sífilis se registraron 11.930, con una tendencia ascendente del 19,4% entre 2021 y 2024, así como un crecimiento anual cercano al 20%. Y el linfogranuloma venéreo (LGV) acumuló 1.996 casos, concentrados mayoritariamente en hombres.
De esta manera, la especialista apunta a un crecimiento exponencial de casos año tras año. "La evidencia disponible apunta a que sí. Aunque los informes oficiales suelen presentar datos anuales y no siempre desglosan la temporada estival, el aumento global es tan sostenido que también se refleja en los periodos vacacionales", asevera.
Perfiles
Los perfiles con mayor incidencia son, sin duda, los jóvenes de 20 a 24 años y también los grupos de edad de 25 a 34 años.
De hecho, según señala Alba Catalá, dermatóloga y experta en venereología, en los adolescentes se ha duplicado la incidencia. Y los casos de clamidia y gonorrea son ya muy frecuentes.
"También, hombres que tienen sexo con hombres muestran tasas muy elevadas y más coinfección con VIH", explica. Otros grupos vulnerables son las trabajadoras sexuales y los inmigrantes, en algunos contextos.
Catalá precisa que, dentro de las campañas preventivas, promover el uso del preservativo es una de las más efectivas. "Sobre todo evitar el sexo sin protección entre parejas abiertas. Hay que recomendar a las personas que cumplan criterios la vacunación (VPH, hepatitis A, hepatitis B, Mpox) y la PrEP frente a VIH (siempre junto a medidas contra ITS bacterianas)", expresa.
También, para la especialista, se debe promover el cribado periódico en jóvenes, en personas con parejas múltiples y en grupos de alto riesgo (personas trans, personas con menores recursos económicos). Y reforzar la vigilancia epidemiológica y de los servicios específicos de ITS para detectar y tratar precozmente.
Ante cualquier sospecha hay que hacer un diagnóstico de la enfermedad. Y fundamental, "cuando tenemos una pareja que tiene algún tipo de infección hay que hacer un estudio diagnóstico de los contactos sexuales porque en muchos casos pueden ser asintomáticos y que se esté transmitiendo la enfermedad", expresa José Medina, miembro de la Asociación Española de Urología (AEU) y de la sección de infecciones de la European Association of Urology.
Ministerio de Sanidad
Ante esta incidencia de casos, el Ministerio de Sanidad presentó el pasado lunes una hoja de ruta a seguir con el objetivo de impulsar la eliminación completa del VIH y las ITS como problema de salud pública para el año 2030.
En la estrategia, se observan medidas novedosas como la incorporación de los kits autotoma para hacer diagnósticos in vitro fuera de los entornos clínicos convencionales. Y se retoma la iniciativa de ofrecer preservativos gratis (que se anunció en 2024) para jóvenes de entre 16 y 22 años a partir de 2027.
También, se impulsará la capacidad diagnóstica en la Atención Primaria. Un procedimiento para el que las comunidades autónomas y el Ingesa podrán proponer proyectos a financiar a través de fondos finalistas del Ministerio de Sanidad en 2026.
