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Las claves

Cada vez son más los MIR que, tras terminar la residencia, se decantan por trabajar en la sanidad privada con la ayuda de los headhunters, más conocidos como cazadores de talento. Estos actúan como intermediarios entre las empresas y los profesionales sanitarios para encontrar el puesto que más se adapta a las necesidades de cada uno.

Normalmente, suelen contactar con estos profesionales a través de redes sociales o a través de las propias universidades.

Se trata de una tendencia al alza que no para de crecer y que tras el paso de la pandemia ha gestado un fuerte impulso. Así lo señala Javier Hernández Arévalo, Associate Consultant de la división Healthcare de LHH Recruitment Solutions de Adecco, a este diario. "Te diría que casi el 70% de los dermatólogos o especialistas médico-quirúrgicos optan por la sanidad privada".

¿Pero cómo se ponen en contacto con los médicos? Los grupos hospitalarios contratan los servicios de estos cazatalentos para que busquen perfiles adecuados a las características que demandan. "Muchas empresas tienen dificultades en encontrar a ciertos profesionales, porque hay muchísima oferta. Por eso, tiran de los headhunters para que les ayudemos en esos procesos de selección. Tenemos conocimientos tanto de los profesionales como de lo que más se demanda en el mercado", precisa Hernández.

El mecanismo de contacto es sencillo. Normalmente se suele identificar a los posibles candidatos a través de redes sociales como LinkedIn o Instagram. "También se recurre a la ayuda de las universidades, a las que les pedimos asesoramiento de antiguos alumnos".

Otras veces son los propios especialistas los que se ponen en contacto con dichos cazatalentos. "Nos dicen qué tipo de proyecto buscan, las condiciones, que les gustaría cambiar de trabajo por ciertas circunstancias. Y ese tipo de cuestiones también las gestionamos", cuenta.

Los jóvenes especialistas suelen recurrir a este tipo de servicios porque son conscientes de que los headhunters son el nexo con las compañías privadas y que normalmente tienen una red de contactos amplia sobre todo con recursos humanos.

"Nos adelantamos a la salida de las vacantes, incluso hay algunos puestos que son confidenciales y tenemos constancia nosotros. Entonces ellos saben que vamos un poco por delante de las ofertas laborales. Y eso a los profesionales les interesa", argumenta.

Esta fuga a la privada, según Hernández, se debe a varias razones, entre ellas las económicas y también las laborales. Por ejemplo, muchos se decantan por las empresas privadas por las guardias y porque hay más conciliación laboral.

"En la pública, las guardias son de 24 horas. Y muchas veces no les compensan tantashoras cuando en la privada se están haciendo guardias de 12 horas. Incluso a veces he visto algún caso de 10 horas", alerta.

Internacional

Estos servicios también se prestan a nivel internacional. Es decir, se cumple con la misma mecánica. Los headhunters contactan con los grupos hospitalarios de países como Alemania o Suiza para encontrarles estos especialistas.

"Es verdad que las condiciones que se ofrecen en estos territorios no son las mismas que en España. Están mejor remunerados, claro. Hay residentes que te contactan directamente y te dicen que les gustaría irse un par de años fuera", cuenta.

Así, la mayoría de los MIR y adjuntos más jóvenes recurren a la privada. Y no como una alternativa excluyente al sistema público, sino como un modelo complementario de ejercicio profesional que les permita compaginar ambos entornos asistenciales.

"En especialidades como Traumatología, Oftalmología, Dermatología, Anestesiología, Ginecología, Cirugía General o Urología, el ámbito privado permite una mayor planificación de la actividad asistencial, centrada en cirugía programada, consultas monográficas o técnicas específicas, lo que facilita la compatibilidad con el empleo público", precisa Hernández.