Las claves
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La cifra de médicos con problemas de salud mental se ha disparado un 68% tras la irrupción de la Covid. Todo ello ha provocado que se alcance un récord histórico de profesionales que lo denuncian.
En 2024 (datos más recientes), 1.055 facultativos fueron atendidos por este tipo de patologías frente a los 627 que se trataron al inicio de la pandemia en 2020. Estas son algunas de las conclusiones que arroja el informe bienal del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) 2025 presentado este pasado jueves.
Se trata de un programa, que data de 1998, para atender a los profesionales que padecen trastornos mentales o conductas adictivas. Este fue impulsado por la Organización Médica Colegial (OMC) en colaboración con las administraciones públicas de cada comunidad autónoma y la Fundación para la Protección Social.
Como arroja el estudio, la cifra de médicos atendidos ha crecido un 13% (2023-2024) en comparación con el periodo anterior (2021-2022). Así, el 67% de ellos son mujeres y el 33% hombres.
Entre las principales causas destacan los conflictos en el entorno laboral que han aumentado significativamente "debido en parte a la sobrecarga laboral y el déficit de profesionales", matizó Isabel Moya, vicepresidenta primera de la OMC, durante la presentación del estudio.
El 20% de los que se tratan son casos complicados, es decir, aquellos en los que no es suficiente con una gestión estándar. En general, precisan de más recursos que requieren una atención intensiva, prolongada y coordinada, como consecuencia de múltiples factores (clínicos, legales, sociales, profesionales). Este tipo de casos ha aumentado un 17% con respecto al periodo anterior.
Por otro lado, la gran mayoría de los médicos (83%) con problemas mentales provienen del sistema público de salud. El 10% de la sanidad privada y el 7% restante de ambos. En cuanto al tipo de especialidad, la mitad de los facultativos atendidos por problemas de salud mental provienen de Atención Primaria.
Las comunidades autónomas con más casos (entre 2023-2024) son, lógicamente, las que concentran un mayor número de colegiados: Madrid (380), Cataluña (515) y Andalucía (269). "No obstante, sorprende también el País Vasco (138 casos) que tiene menor densidad poblacional con respecto al resto de capitales", señaló Moya.
De hecho, se han incrementado significativamente los casos en Madrid (4,8%), Andalucía (5%) y Comunidad Valenciana (2,3%) con respecto al periodo anterior. En cambio, en Cataluña ha habido un descenso del 9,3%.
Coste económico
Toda esta atención supone un impacto económico de más de 2,5 millones de euros al año. Una cifra que incluye consultas, ingresos, seguimiento, derivaciones y atención integral.
En concreto, en el periodo analizado (2023-2024) el programa desembolsó 4,1 millones de euros en gasto ambulatorio y 1,4 en hospitalario.
La comparativa interanual arroja que en 2024 el gasto aumentó un 4%, hasta los 2,8 millones de euros. Este incremento se relaciona, en parte, con que la estancia media en las unidades de hospitalización ha crecido un 12% en un año.
Con todo, Moya precisó que se debe seguir avanzando en el cuidado de los profesionales porque repercute directamente en la calidad de la sanidad.
"Para ello, es imprescindible reforzar la red de atención ante el aumento de casos complejos, impulsar la detección precoz y la voluntariedad para acudir al Paime e integrar el programa en las políticas de salud laboral del Sistema Nacional de Salud", señaló.
