Dos días después de que las fuertes nevadas provocadas por la borrasca Filomena arrasarán el centro de la península ibérica, numerosos médicos y enfermeras continúan sin poder acceder a sus centros de salud y hospitales. Su ausencia está siendo cubierta por compañeros que están multiplicando sus turnos.

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Aunque ya son muchas las vías despejadas de nieve, las bajas temperaturas han dado paso a la formación de enormes placas de hielo. Esto dificulta que los profesionales sanitarios puedan desplazarse hasta sus centros habituales de trabajo.

Teresa Mateos, enfermera en Madrid, ha relatado a Invertia que le ha sido imposible acudir a su puesto de trabajo. La comunidad ha pedido al personal sanitario que presten su servicio en los centros de salud más cercanos a sus casas. Y esto es lo que ha hecho Mateos.

“Ha sido imposible acudir hasta mi centro de salud, ya que necesito el coche para ello y la zona donde vivo no está habilitada. He ido andando hasta el más cercano a mi casa”. Y no ha sido la única, ya que había compañeros que pertenecían a otros centros y que también han acudido al más cercano a su domicilio, ha relatado.

Aunque llegar hasta allí tampoco ha sido fácil: “He tardado mucho en llegar”. Para combatir el frío, esta enfermera se ha abrigado con ropa de esquí. Y al llegar al centro de salud, le esperaba una gran sorpresa: “Había más de medio metro de nieve en la entrada”. No habían limpiado el acceso.

Hospital de La Paz, en Madrid. E. E.

Que los profesionales sanitarios no hayan podido acudir hasta sus centros ha sido algo generalizado en todas las comunidades autónomas por las que Filomena ha dejado su rastro. Vicente Matas, vocal de Atención Primaria de la Organización Médica Colegial (OMC), ha explicado que “ha habido todo tipo de situaciones”.

Matas ha argumentado que el acceso a los centros de salud está siendo “incluso más complicado que en los hospitales”. Y es que algunos consultorios de pueblos pequeños "se han quedado aislados y pueden estarlo durante varios días, mientras que en los hospitales ya se han despejado las entradas".

En los pueblos alejados no suelen contar con maquinaria para estas situaciones. Al no poder despejar carreteras y accesos, “es imposible que lleguen relevos, por lo que los profesionales, tanto médicos como enfermeras, están multiplicando sus turnos”.

Aunque en Madrid parece que la situación ha mejorado porque ya se han despejado varias vías y carreteras principales, lo cierto es que el personal sanitario de los hospitales todavía sigue doblando turnos por la imposibilidad de que lleguen relevos.

Carreteras llenas de nieve y hielo tras el paso de la borrasca 'Filomena', en Valdemoro, Madrid (España), a 12 de enero de 2021. Óscar J. Barroso / Europa press

En la zona de Valencia, la situación ha mejorado al inicio de esta semana, ya que las carreteras están despejadas. Así lo ha contado Rafael Micó, médico de familia y vicepresidente de Semergen. Sin embargo, entre el jueves y el viernes “fue muy complicado llegar hasta los domicilios de los pacientes, no solo por la nieve, sino también por el contexto de la Covid-19 y la protección necesaria que tenemos que llevar”.

“Ha sido una aventura”, ha reconocido Micó. La situación ha supuesto que los profesionales hayan tenido que doblar turnos también en esta región, debido a la imposibilidad de que llegasen los relevos.

Rafael y su compañera María Jesús durante el pasado fin de semana.

Este médico destaca especialmente el contexto en el que se ha desarrollado el temporal: la pandemia de la Covid-19. Y es que, ha sido complicado trasladar a pacientes mayores que han dado positivo debido a las intensas nevadas.

Aunque la situación general de esta región haya mejorado, sí es cierto que en las zonas más rurales no ha sido así. Esto está provocando que, por acudir al centro de salud, se está produciendo numerosas caídas por el hielo y, en consecuencia, roturas.