Sevilla

El municipio cordobés de Lucena puede presumir de su pasado, presente y futuro. Su pasado como tierra de convivencia de cristianos, judíos y árabes. Su presente por su turismo cultural e histórico. Su futuro, aún por escribir, por la contribución de su tejido empresarial, como es el caso de Efficold.

La compañía ha creado un ultracongelador portátil de hasta -86º para almacenar la futura vacuna de la Covid-19. Efficold no es una empresa nueva en el sector. Nació hace 30 años bajo la especialización en el frío dentro del mundo sanitario, farmacéutico y en laboratorios. Hasta el día de hoy, diversifica sus clientes llegando a hostelería y supermercados.

Con su trayectoria, la empresa se sitúa en un referente mundial en el frío industrial hasta la llegada de la Covid-19 a España. Así lo explica a Invertia el director de la unidad de negocio médica en Efficold, Xabier Bastarrica. En ese momento, se marcan dos objetivos: controlar la pandemia a nivel preventivo con la fabricación de mascarillas y ayudar a la refrigeración de las vacunas.

Instalaciones de la empresa en Lucena (Córdoba).

Efficold se marca como meta la necesidad de abastecer la demanda de mascarillas y de ofrecerlas a un precio justo y accesible. Así es como inician la fabricación de mascarillas modelo IIR y FFP2. El segundo es la refrigeración y ultracongelación, pieza clave para el almacenamiento de vacunas.

En línea con su experiencia, el equipo de Bastarrica se pone manos a la obra hasta alcanzar lo que considera un “hito” a nivel personal y profesional. Se trata de un ultracongelador portátil listo para el mercado, duradero, competitivo y con un precio accesible.

Contactos con Sanidad

La invención cordobesa ya está dando sus frutos. La empresa está manteniendo contactos con el Ministerio de Sanidad y la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía para su puesta en marcha con la llegada de la vacuna. Además de este visto bueno, países como Francia o Austria ya han mostrado su interés por el producto.

Su papel internacional no es nuevo, ya que cuenta con importante presencia a nivel europeo y en exportaciones a Oriente Medio y México. A todo ello se suma su sensibilidad medioambiental con productos ecológicos y su eficiente energética. También juega un papel protagonista su área de innovación, donde se gestó su invención. 

La empresa cuenta con unos 550 trabajadores generando una importante industria auxiliar en la comarca. Con unos 75 millones de facturación en 2019, prevén recuperar la cifra de cara a 2022 ante las pérdidas por el coronavirus. Y mientras tanto, confían en seguir escribiendo el futuro de Lucena.

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