Renfe vuelve a rectificar. El operador público ha subsanado el error en la asignación de destinos para los 680 nuevos operadores comerciales procedentes de la oposición salpicada por varios escándalos desde un inicio.
El origen de este fallo está en el pasado 5 de octubre, cuando Renfe dio la bienvenida a estos 680 nuevos profesionales, pero les asignó de forma errónea sus destinos.
Las bases de la convocatoria pública recogían que la adjudicación de residencias se efectuaría atendiendo al orden de preferencia que cada persona adjudicataria haya asignado a las vacantes que se les oferten.
Pero no fue así. Según pudo saber este periódico, hubo personas que con el número 400 eligieron destino por delante del 200, por ejemplo.
Finalmente Renfe ha rectificado, según confirman fuentes sindicales.
“Ante tantas quejas no les quedó más remedio que reconocer su nuevo error y repitieron las adjudicaciones”, señalan fuentes cercanas al proceso.
No obstante, la empresa pública siempre ha defendido la transparencia del proceso y aseguró haber seguido los criterios de la convocatoria pública.
Tercera rectificación
Es la tercera vez que Renfe enmienda un error en esta oposición para operador comercial. La primera fue cuando decidió repetir un examen tras las denuncias de posibles filtraciones en una de las pruebas.
El 18 de junio salieron las listas provisionales para acceder a una de las 600 plazas para operador comercial de una convocatoria que reunió a 5.716 candidatos el 6 de junio.
Al parecer buena parte del contenido de la prueba de aptitud verbal, decían, coincidía de forma sustancial con los materiales de preparación que distribuía una academia concreta, Eticop.
Se montó tal escándalo que Renfe suspendió el proceso.
Con ello, dejó a 600 opositores que aprobaron y consiguieron plaza provisionalmente en el limbo laboral y personal, ya que muchos dejaron sus puestos de trabajo pensando que tenían su plaza en Renfe.
Tras emitir su opinión la Abogacía del Estado, el Tribunal votó a favor de repetir el examen.
El examen se repitió el 25 de julio y 131 aprobados con plaza en el primer examen se quedaron fuera.
Y ahí llega la segunda rectificación, aunque sólo a medias. Más tarde, Renfe añadió 80 plazas más a las 600 inicialmente ofertadas.
Pero pese a ampliar plazas, 51 aprobados en el primer examen con plaza se quedaron sin su vacante.
La decisión tampoco frenó la vía judicial, que sigue abierta.
Cerca de 400 de los 600 iniciales aprobados se unieron para acudir a los tribunales a denunciar, primero, la paralización de la oposición por parte de Renfe y, después, la posterior decisión de repetir sólo el examen psicotécnico verbal.
Ante la paralización del examen, una jueza del Juzgado de lo Social de Madrid dio la razón a los candidatos aprobados.
Y la última enmienda llegó hace unos días cuando corrigió el error de asignar mal las residencias a parte de los 680 operadores.
