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No es inusual que los viajeros que han realizado un viaje, por muy largo que haya sido, quieran alargar su duración. Sin embargo, los perjudicados por el incidente ferroviario acaecido este lunes festivo, seguro que han formado parte de la excepción que confirma la regla y han deseado regresar de su escapada lo antes posible.

En la jornada de operación de retorno, debido al puente de la Fiesta Nacional, la circulación ferroviaria de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona quedó interrumpida durante más de cuatro horas al registrarse un incendio en un tren AVE que había partido de Madrid Puerta de Atocha —con destino Figueres— a las 14.27 horas a la altura de Ricla (Zaragoza).

En concreto, el incidente se produjo en torno a las 16.05 horas a la altura de Ricla (Zaragoza), cuando se detectó un incendio en la cabina de cola del tren. Siguiendo los protocolos de seguridad, los 283 viajeros a bordo fueron evacuados del convoy, sin que se registraran heridos y la circulación ferroviaria quedó parcialmente restablecida a última hora de este lunes, según ha informado Adif.

La suspensión de la circulación ferroviaria de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona provocó detenciones de trenes en distintas estaciones de la línea y la anulación de las salidas programadas para la tarde.

El director general de Presidencia y Relaciones Institucionales de Renfe, Sergio Bueno, explicó que en el momento en el que se produjo el incidente había 14 trenes en circulación, los cuales se dirigieron a las estaciones de Guadalajara, Calatayud, Zaragoza y Lleida.

En consecuencia, calculó que había al menos entre 4.500 y 5.000 viajeros de la compañía afectados por la incidencia que ha interrumpido el servicio de estos 14 trenes en circulación, pero que aún eran cifras aproximadas.

Posteriormente, a última hora de la noche de este lunes y según ha precisado RNE, Renfe actualizaba ese dato y confirmaba que serían unos 13.000 las personas afectadas y 33 los trenes los que habían visto alterados sus horarios, incluyendo el del propio incendio.

El administrador de infraestructuras ferroviarias señaló sobre las 20:30 horas en su cuenta en la red social X que, tras finalizar la extinción del incendio que se desencadenó en la locomotora de la cola del tren por parte de los bomberos y la posterior inspección de la infraestructura, "se restablece de forma paulatina la circulación".

No obstante, Adif indicó que será necesario circular por vía única entre Ricla y Plasencia de Jalón hasta que se retire el tren afectado por el incendio, lo que puede ocasionar retrasos, ante lo cual recomienda a los viajeros consultar con su operadora la información actualizada sobre el estado de sus viajes y los horarios previstos.

Según la Diputación de Zaragoza (DPZ), en el operativo intervinieron los bomberos de la DPZ de los parques de La Almunia de Doña Godina y Calatayud (Zaragoza), con tres camiones autobomba y un camión nodriza.

La institución provincial relató que se ha tratado de una intervención dura, ya que para acceder al tren ha sido necesario realizar un tendido de manguera por un talud de unos 40 metros de longitud con una inclinación de unos 50 grados, en un terreno muy suelto.

En declaraciones a los medios en la estación de Madrid Puerta de Atocha antes de que se restableciera el servicio, el director general de Presidencia y Relaciones Institucionales de Renfe explicó que todas las personas que se encontraban en el tren han sido trasladadas a su destino en un autobús, salvo una persona con movilidad reducida que ha sido desplazada en taxi.

Bueno precisó que la situación ha sido “compleja” dado que el incidente ha tenido lugar en “un punto de difícil acceso al estar en rampa”, pero remarcó que la evacuación se ha llevado a cabo “sin ningún problema de seguridad ni de afectación a las personas viajeras” y con la colaboración del dispositivo de Cruz Roja habitual en estos casos.

Además, Bueno añadió que la empresa ha estado informando a los viajeros en tiempo real de las circunstancias que se estaban produciendo y de las posibilidades que tienen de postergar el viaje o cambiarlo para evitar que se produzcan acumulaciones de viajeros.

Respecto a las causas del incidente, apuntó que no tienen constancia en este momento de que se produjera un fallo en los servicios de seguridad del tren y explicó que, cuando el maquinista y la tripulación se percataron del incendio, pararon el tren y lo evacuaron conforme al protocolo de seguridad que tiene Renfe para este tipo de circunstancias.

Otros casos

No es la primera vez que alguna incidencia en el tren deja decenas de viajeros afectados. El pasado 10 de octubre, la sustracción de cable entre las estaciones de Mollet Sant Fost y Montmeló obligó a modificar la circulación de los trenes de las líneas R11, R8, R2 Nord y R2. Los convoyes tuvieron que circular por una única vía en el tramo afectado, lo que aumentó los tiempos de viaje y provocó paradas más prolongadas de lo habitual.

El 7 de octubre, Renfe dejó de prestar el servicio ferroviario de Rodalies debido a los daños ocasionados por las lluvias y a los trabajos necesarios para acondicionar la infraestructura. La operadora advirtió de que no podía garantizar la circulación y recomendó a los usuarios recurrir a medios de transporte alternativos. La interrupción generalizada se produjo después de varios días de incidencias en la red catalana a causa de las precipitaciones.

El 5 de octubre, una incidencia en la infraestructura obligó a suspender la circulación de trenes de alta velocidad entre La Sagrera y Barcelona-Sants, lo que afectó a las conexiones ferroviarias entre Barcelona y Girona. Al mismo tiempo, una decena de líneas de Rodalies permanecían sin servicio o registraban problemas de circulación. La situación evidenció el alcance de las alteraciones provocadas por el temporal en los desplazamientos ferroviarios de Cataluña.

El 17 de septiembre, un fallo en la estación de Antequera-Santa Ana obligó a interrumpir la circulación de los trenes de alta velocidad entre Córdoba y Málaga y afectó también a los servicios entre Granada y Antequera. La incidencia se extendió a los trenes de Media Distancia que conectan Sevilla con Málaga y Granada, y obligó a cancelar servicios previstos durante las primeras horas de la jornada.

El 9 de septiembre, los daños causados por un rayo en el tendido eléctrico a la altura de Sant Vicenç dels Horts, en Barcelona, obligaron a interrumpir temporalmente la circulación para reparar la infraestructura. Hasta el momento del corte, 21 trenes acumulaban afectaciones y 6.987 pasajeros se habían visto perjudicados, con retrasos medios de 35 minutos. La circulación se reanudó a las 12.48 horas, una vez finalizados los trabajos de reparación.

Un incendio próximo a las vías a la altura de San Fernando de Henares obligó el pasado 23 de julio a interrumpir durante más de hora y media la circulación de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. La incidencia también afectó a los trenes de Cercanías entre Guadalajara y Chamartín, que fueron desviados a Atocha.

El 2 de julio de 2026, una falta de tensión en la catenaria entre A Gudiña (Ourense) y Puebla de Sanabria (Zamora) obligó a suspender temporalmente la circulación ferroviaria en ese tramo. La incidencia afectó a los servicios de alta velocidad con origen y destino en Madrid, Santiago de Compostela, Lugo y Vigo, y provocó retrasos que llegaron a alcanzar las cuatro horas en algunos trayectos.

El fuego declarado en una zona de vegetación de Albi obligó a interrumpir la circulación entre Lleida-Pirineus y Camp de Tarragona el 18 de junio, después de que los servicios de emergencia solicitaran detener el tráfico por la proximidad de las llamas a las vías. La incidencia afectó a los trenes de alta velocidad que conectan Madrid, Barcelona y Figueres, cuyos pasajeros tuvieron que permanecer detenidos en distintas estaciones hasta que se autorizó la reanudación del servicio.