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Las claves

Tras el accidente de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas, el ministro de Transportes, Óscar Puente, trató de recuperar la confianza de los viajeros y no dejó de repetir que el sistema ferroviario español es "muy seguro".

Sin embargo, el siniestro le ha pasado factura a la alta velocidad (y a otros servicios) y ha hundido la confianza de los viajeros.

En los primeros seis meses del año, los cinco corredores que forman parte de este servicio han transportado a 18,65 millones de usuarios, un 15,23% menos que en el primer semestre de 2025.

Es decir, ha perdido 3,3 millones de pasajeros, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La mayor sangría se observa en el primer trimestre, coincidiendo con la fecha del accidente (18 de enero de 2026).

La alta velocidad pierde 3,3 M de viajeros en 6 meses.

La alta velocidad comercial (en la que operan Renfe, Ouigo e Iryo) tuvo 8,05 millones de viajeros, un 21% menos que en el mismo trimestre de 2025.

El corredor Madrid-Málaga/Granada fue el más afectado, con un descenso del 61% de los viajeros, mientras que Madrid-Sevilla perdió un 27%.

Óscar Puente durante la presentación de los trenes Stadler para Cercanías Madrid. Ministerio de Transportes.

Justo estos dos corredores fueron los afectados directamente por el siniestro.

La línea Madrid-Sevilla se reabrió un mes después del accidente, mientras que la de Málaga tardó hasta el 30 de abril para recuperar cierta normalidad, aunque sólo en vía única. En julio volvió a operar en doble vía.

Otras rutas se vieron afectadas de forma indirecta. Madrid-Barcelona perdió un 17% de pasajeros debido a las limitaciones de velocidad que se impusieron tras el siniestro y los problemas asociados a esta vía.

El trayecto Madrid-Valencia registró una caída del 8% de viajeros y Madrid-Alicante, del 6%.

En el segundo trimestre del año mejoró la situación, pero aún así hubo pérdida de usuarios.

En este periodo se registraron 10,6 millones de pasajeros, un 10% menos (1,2 millones menos) que entre abril y junio de 2025.

En la línea Madrid-Málaga/Granada se perdieron un 30% de las plazas ofertadas, y también de los viajeros (cerca de medio millón) y en el corredor Madrid-Barcelona perdió un 13% de los viajeros (más de medio millón) respecto al segundo trimestre de 2025.

En la Madrid-Sevilla, la oferta aumentó un 38% respecto del trimestre anterior, pero siguió un 6% por debajo del mismo trimestre de 2025. Los viajeros descendieron un 5% respecto del mismo trimestre de 2025.

En las rutas al Levante, los viajeros han bajado entre un 3% y un 4%.

Desde la liberalización, el tráfico no había dejado de crecer trimestre tras trimestre hasta este año. Así que, si la cosa continúa así, la alta velocidad no conseguirá batir el récord de 44,5 millones de pasajeros de 2025.

Cercanías

El drama en la alta velocidad también se vive en otros servicios de la red. En este caso sólo hay un operador, Renfe, sobre el que la confianza se ha ido perdiendo.

En Media Distancia Convencional, por ejemplo, en el primer trimestre se pierde un 32% de pasajeros y en el segundo, un 27%.

Y Cercanías pasa de perder en los tres primeros meses del año un 14% de usuarios a un 4% en el segundo.

Esta caída viene explicada por dos factores: los continuos retrasos y averías en las vías que aumentan los tiempos de viaje y el fin de la gratuidad de los servicios de Cercanías y Media Distancia.

A partir del 1 de julio de 2025, en Cercanías (incluyendo Rodalies) hay un abono mensual que permite hacer viajes ilimitados por 20 euros al mes (10 euros al mes los jóvenes y gratis la población infantil), mientras que la Media Distancia tiene descuentos de hasta el 40%.

Y desde el 19 de enero de 2026 está en vigor el abono único mensual que, por 60 euros al mes, permite viajar de manera ilimitada en Cercanías y MD Convencional.