El cierre o restricción del espacio aéreo sobre zonas de conflicto ha mermado el tráfico de mercancías entre España y Oriente Medio. El aeropuerto de Madrid-Barajas es uno de los más golpeados en España.
El aeródromo ha registrado caídas del 10% interanual en el mes de julio, lo que ha encendido las alarmas en un negocio que desde la pandemia estaba en auge.
Esto supone el freno del flujo logístico tradicional entre Europa y Asia que usaba los hubs del Golfo Pérsico como escala intermedia.
Los principales centros de conexión logística entre Asia y Madrid ubicados en Oriente Medio sufrieron caídas severas en julio de 2026, destacando Doha (-38%) y Abu Dabi (-24%).
Los corredores de Oriente Medio y Asia concentran gran parte de la operación de aeronaves puramente cargueras, cuya actividad general en Madrid cayó un 24%.
En julio de 2025, Oriente Medio (+22%) y Asia (+45%) habían registrado crecimientos muy elevados, por lo que cualquier interrupción operativa en la zona acentúa el retroceso en la comparativa interanual.
¿A qué se debe esta caída? Las tensiones en la región han impulsado el precio del petróleo y el combustible de aviación, lo que se traduce en mayores recargos por carburante (fuel surcharges) aplicados por las aerolíneas y un encarecimiento general de las tarifas de flete.
Además, las aerolíneas y transitarias han tenido que ajustar sus itinerarios redirigiendo rutas aéreas a través del norte/centro de Europa o incrementando su capacidad en la cuenca atlántica (rutas con América del Norte e Iberoamérica) para compensar la menor conectividad con el mercado asiático a través del corredor de Oriente Medio.
Eso se nota en Barajas. Frente a los descensos registrados en Asia y Oriente Medio, los tráficos con Norteamérica aumentan un 12%, mientras Latinoamérica registra un crecimiento del 1%.
El comportamiento de julio supone una intensificación de la ralentización que el Observatorio de la Carga Aérea de Madrid, impulsado por Foro MADCargo, ya venía identificando durante el primer semestre del año.
El segundo trimestre de 2026 cerró con una caída del 0,91%, la primera variación trimestral negativa registrada en Madrid desde el primer trimestre de 2021. Y en lo que va de año el tráfico de carga aérea cae un 1,1% en el aeródromo madrileño.
Por ello, el Observatorio de la Carga Aérea analiza si este comportamiento responde a un factor coyuntural en esas rutas internacionales o a una alteración prolongada de las cadenas de suministro mundiales afectadas por el conflicto en Oriente Medio.
Desde la pandemia, el negocio de la carga aérea en Barajas ha experimentado un gran crecimiento, ya que pasó a ser una herramienta de emergencia sanitaria durante la covid.
Tras esto ha vivido cinco años de fuerte expansión ininterrumpida, chocando finalmente en 2026 con una ralentización abrupta provocada por la caída de los mercados orientales.
