Adif es incapaz de hacer frente al mal estado de la red ferroviaria en España. La infraestructura sigue sufriendo averías que provocan restricciones de velocidad siete meses después del trágico accidente de tren en Adamuz (Córdoba) en el que murieron 46 personas.
Actualmente, el gestor de infraestructuras tiene activas 1.002 limitaciones temporales de velocidad en 109 líneas de la red convencional (Cercanías, Media y Larga Distancia y Mercancías), según el documento al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL-Invertia.
Se trata de una cifra menor a las 1.069 que tenía justo hace dos meses, pero sigue estando por encima de las que mantenía tan sólo una semana después del accidente (878).
El documento, por tanto, refleja que el deterioro de la red ferroviaria ha ido a más tras el siniestro y las alertas constantes de los maquinistas.
Los problemas más recurrentes en la infraestructura ferroviaria tienen que ver con el mal estado de la vía y el estado de aparatos de vía (desvíos, agujas, cruzamientos o corazones de desvío).
Así, hay restricciones por defectos de nivelación, alineación, geometría de la vía, deformación o mal estado del carril o falta de balasto.
Y aunque son minoría, hay limitaciones relacionadas con las obras propias de mantenimiento o renovación de las líneas que se suelen realizar en la temporada de verano coincidiendo con el menor tráfico de trenes y pasajeros.
Actuaciones de reparación entre Ribes de Freser y Puigcerdà (Girona).
Lo más preocupante dentro del sector ferroviario es que la gran mayoría de las limitaciones de velocidad de Adif en la red convencional llevan meses e incluso años activas.
Estas incidencias obligan a Adif a rebajar la velocidad en determinados tramos.
Lo más común es que se baje a 80, 70, 60 o 50 km/h la velocidad.
Pero las hay incluso de velocidades más reducidas: de 20, 10 o 5 km/h.
Hay que tener en cuenta que en las principales líneas de la red convencional de ancho ibérico se admiten, en general, velocidades entre 160 y 220 km/h.
Rebajar su velocidad, por tanto, ocasiona retraso para los viajeros y, por tanto, malestar generalizado.
Hablamos de una red que sólo el año pasado transportó más de 500 millones de viajeros con servicios tan importantes como Cercanías en Madrid o Rodalies en Cataluña.
Lo mismo ocurre en alta velocidad, donde las limitaciones de velocidad siguen estando a la orden del día aunque en este documento no se contabilicen.
Sin roturas
La nota positiva es que Adif ha conseguido rebajar al mínimo las roturas de vía hasta el punto de no tener ninguna activa esta semana ni la siguiente en ningún punto de la red.
Adif llegó a tener hasta 20 incidencias abiertas por roturas de vía. Recordemos que la rotura del carril es la hipótesis principal que se baraja como causa del descarrilamiento del tren Iryo que acabó chocando con el Alvia de Renfe en Adamuz.
A pesar de ello, sí existen restricciones de velocidad por fisuras en cruzamientos de desvíos o defectos de soldadura en varios puntos como en las estaciones o trayectos de Cáceres, Peñas Blancas, La Garrovilla, Guadiana y Gévora.
¿Qué son las LTV?
Las limitaciones temporales de velocidad (LTV) son restricciones transitorias impuestas al límite máximo de velocidad de un tren en un tramo determinado por motivos de seguridad.
Se trata de medidas que toma Adif y que responden al procedimiento de seguridad de la empresa ferroviaria, que indica que se aplica "automáticamente" una limitación temporal de velocidad cuando existe una alerta por vibraciones u otros problemas.
Cuando los equipos de mantenimiento pueden, habitualmente por la noche, acuden a comprobar el estado de la vía. Y una vez que se repara el problema, se levanta esa restricción temporal.
