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Las claves

Talgo y Renfe han cerrado un acuerdo sobre el proyecto S106, los famosos trenes Avril, que el fabricante tardó más de dos años en entregar, lo que derivó en una penalización por parte de la empresa pública de 116 millones de euros.

Con la llegada del consorcio liderado por Sinedor a Talgo se ha acelerado este acuerdo, que ya avanzó José Antonio Jainaga en su primera junta de accionistas como presidente de Talgo.

Precisamente, en este acuerdo se han abordado las penalizaciones por los retrasos en la entrega de los trenes Avril S106, el proceso de recepción de los trenes, la actualización de los pagos, la reconfiguración definitiva de los trenes incluyendo cambios de bogies y rodales, y el contrato de Tarvia, sociedad formada por Renfe y Talgo especializada en el desarrollo y ejecución de trabajos de mantenimiento.

Respecto a las penalizaciones, el acuerdo recoge que los pagos no se iniciarán hasta 2032, con posterioridad por lo tanto al vencimiento de la deuda bancaria que acaba de ser reestructurada, extendiéndose después durante los seis años siguientes.

Además de la planificación de la recepción de los trenes por parte del operador, este proceso conlleva la realización por Renfe de los pagos pendientes de los Avril y la liberación de la mayor parte de los avales vigentes, concretamente unos 200 millones de euros en los próximos tres meses.

Por otro lado, Renfe abonará a Talgo 132 millones de euros por la transformación a rodadura desplazable de los 15 trenes Avril de ancho fijo, lo que conferirá a la flota una mayor versatilidad y capacidad operativa para ser utilizada de manera extraordinariamente flexible en diferentes rutas de la península.

El acuerdo también contempla mejoras en el contrato de mantenimiento que suponen por un lado que, ligado al cambio de bogies y rodales, Renfe incremente el precio de mantenimiento en aproximadamente un 29%.

Y, por otro, que asuma la compra de todos los recambios necesarios que cederá a Tarvia, sociedad conjunta propiedad de Talgo y Renfe especializada en el desarrollo y ejecución de trabajos de mantenimiento.

De esta forma se ha puesto fin a la pesadilla de los trenes Avril, que no sólo han llegado tarde, sino que algunos de los que estaban en funcionamiento han registrado problemas técnicos.