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Las claves

Preocupación en el sector turístico. El corte de la línea Madrid-Sevilla tras el accidente de Adamuz o las incidencias de Rodalies están teniendo ya una repercusión directa en la operativa de las agencias de viajes, especialmente en el ámbito internacional.

Las agencias están recibiendo consultas y solicitudes de información por parte de turoperadores y clientes extranjeros, que demandan explicaciones claras y mensajes de tranquilidad ante una situación que afecta a la conectividad ferroviaria y a la experiencia del viajero.

Hay que tener en cuenta que para los turistas internacionales el ferrocarril es uno de los medios de transporte principales para moverse dentro de nuestro país. Y a España el pasado año llegaron 97 millones de viajeros extranjeros.

“Es un elemento esencial para los viajes culturales, corporativos y de eventos”, ha asegurado a este periódico el presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Carlos Garrido.

Las agencias y turoperadores son el primer canal al que acuden los operadores internacionales cuando surgen incidencias de este tipo. Por ello dicen que necesitan tener información clara y actualizada para poder trasladar confianza y certidumbre.

Carta a Transportes y Turismo

Debido a la situación, desde CEAV han remitido una carta a los Ministerios de Transportes y Movilidad Sostenible y de Industria y Turismo para expresar su profunda preocupación por la situación ferroviaria que atraviesa el país en los últimos días.

También para alertar de sus posibles consecuencias en la actividad turística y en la imagen internacional de España como destino seguro y fiable.

No sólo se refiere a lo ocurrido en Adamuz o en Rodalies, sino también a los problemas que está habiendo en las líneas de alta velocidad que conectan Madrid con Cataluña y con Galicia.

Adif está limitando la velocidad de forma temporal en muchos de los puntos en los que los maquinistas están reportando problemas en las vías (baches, vibraciones…).

“Esto genera retrasos que afectan a los viajes de los clientes”, señala. Genera especial preocupación en aquellos que requieren del tren para llegar a conectar con un crucero o un avión, por ejemplo.

Por último, la convocatoria de huelga por parte de varios sindicatos los días 9, 10 y 11 de febrero también contribuye a aumentar la incertidumbre por el impacto en el turismo.