Las claves
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La gobernanza del dato y la automatización de decisiones se consolidan este año como los ejes centrales en la evolución de las ciudades inteligentes en España, según el informe Tendencias Smart City 2026 elaborado por Smart City Cluster, una asociación que agrupa a más de 200 empresas e instituciones españolas.
El documento, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, refleja que la discusión deja de centrarse en qué tecnología desplegar para pasar a cómo integrarla, gobernarla y usarla para mejorar la vida diaria de la ciudadanía.
En este sentido, la ciudad inteligente se materializa en la gestión del tráfico, el consumo de energía, el acceso a servicios públicos y la protección del espacio urbano frente a la saturación.
El informe identifica seis grandes ámbitos que marcarán la agenda de las ciudades españolas: gobernanza del dato, inteligencia artificial aplicada, gemelos digitales, sostenibilidad operativa, movilidad segura y gestión inteligente de los flujos turísticos.
Estas tendencias se traducen en ejemplos concretos como semáforos que se adaptan para reducir atascos, redes de agua que detectan fugas, trámites sin desplazamientos y sistemas energéticos que recortan el gasto municipal.
La gobernanza del dato se consolida como la base de la inteligencia urbana, permitiendo interoperar información de movilidad, energía, agua y servicios urbanos para anticiparse a problemas cotidianos.
Paralelamente, la inteligencia artificial pasa de recomendar a actuar, con sistemas capaces de optimizar rutas de recogida de residuos, anticipar mantenimientos o regular automáticamente el tráfico y el riego en función de la contaminación y la previsión meteorológica.
Según la opinión de los expertos recogida en este informe, el gemelo digital urbano se afianza como herramienta de gobierno para simular el impacto de peatonalizaciones, cambios de circulación o nuevas infraestructuras antes de ejecutarlas, reduciendo errores, obras improvisadas y mejorando la transparencia ante la ciudadanía.
La sostenibilidad adopta un enfoque económico, con tecnologías como sensores de fugas o riego inteligente que permiten reducir hasta un 30% el consumo de agua y recortar costes operativos.
En movilidad, las ciudades avanzan hacia modelos más seguros, multimodales y menos contaminantes, apoyados en plataformas de Movilidad como Servicio que integran transporte público, micromovilidad y vehículo compartido.
En el ámbito turístico, las ciudades inteligentes buscarán evitar la saturación de barrios, mejorar la convivencia y medir el éxito más allá del impacto económico.
“En 2026, la identidad territorial cobra un valor renovado. Frente a la homogeneización tecnológica, las ciudades utilizan la innovación para realzar su cultura y patrimonio, creando espacios con alma donde la digitalización facilita la vida sin invadirla. Esta visión humanizada de la tecnología es la que garantiza la aceptación social. Las ciudades que saben elegir su foco estratégico y no compran tecnología por impulso son las que están liderando todos los rankings”, ha señalado el presidente de Smart City Cluster, Martín Carrillo.
