Alicante

La llegada, almacenamiento y distribución de mercancías tendrá un antes y después en la provincia de Alicante conforme se vayan poniendo en servicio más tramos del Corredor Mediterráneo. Sobre todo, la logística con Madrid y las dos Castillas, toda vez que Alicante cuenta con uno de los puertos más cercanos al interior, una extensa red de carreteras y un aeropuerto de los de más tráfico de la península.

En este escenario se ha abierto una batalla entre municipios para acoger el que será el segundo nodo logístico de la provincia, el del "interior", como complemento al que está en desarrollo en San Isidro.

Se trata de dotar a las empresas de una vía de distribución más directa para sacar al mercado las mercancías producidas en Alicante y las que proceden de Murcia y Andalucía. También la que llega al puerto de la capital de provincia, con estrechas relaciones con el gran receptor de mercancías ubicado en Valencia.

Villena, Elda y Novelda están manteniendo una dura pugna por situar su suelo industrial en el mapa de las administraciones y las empresas privadas. Sus alcaldes, todos ellos socialistas, están llevando a cabo una intensa lucha por generar adhesiones.

Y aunque en esta batalla Villena lleva la delantera después de 12 años de trabajo, sus oponentes apuestan fuerte por llevarse una infraestructura que puede generar cuantiosos ingresos y muchos puestos de trabajo. También, la ansiada financiación europea.

Conexión Mediterránea

La Generalitat valenciana está dejando hacer. El proyecto que cuente con un inversor-operador privado y un estudio de viabilidad económica acreditada, será el que se lleve la inversión pública, consistente en la obra de conexión y ayuda en la financiación.

Se gestionará a través de un Proyecto de Inversión Estratégica Sostenible (PIES) para acelerar los trámites administrativos. Para mediar entre ayuntamientos se ha comprometido a encargar un estudio comparativo de las ofertas.

En la estrategia de la Comunidad -consensuada con el Ministerio de Transportes- ya existe una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) prioritaria en la zona sur de la provincia de Alicante. Se trata del desarrollo del polígono La Granadina de San Isidro, en la Vega Baja de Alicante, donde ya están ubicadas importantes empresas como Mercadona, Aldi, Grupo Boix, Grupo Valero, Messer Ibérica de Gases o Amara (Iberdrola). También muchos productores locales.

San Isidro apuesta por la intermodalidad carretera-ferrocarril de sus ejes viarios (A-7 y AP-7) y la conexión ferroviaria hacia el interior y el sur peninsular cuando se complete el Corredor. Su mayor fortaleza es la apuesta clara del sector agroalimentario y su cercanía a la potente industria de Elche. Por eso la Generalitat le ha dado un "rango 1" en su estrategia, en el mismo nivel que el eje Sagunto-Valencia-Castellón.

Polígono La Granadina, en San Isidro.

Con dos millones de metros cuadrados a disposición de las empresas, ya existe un protocolo con la Generalitat y se ha presentado el estudio del modelo de negocio para la viabilidad. La Universidad de Alicante (UA) cifró el coste del intercambiador de mercancías entre ferrocarril y carretera en 21 millones de euros.

Ahora, de lo que se trata es que obtener financiación de la Unión Europea hasta el 20% del proyecto y dar salida directa 3,5 millones de toneladas que se distribuyen desde la zona.

Nodo interior

En la zona interior de la provincia, en cambio, las nuevas infraestructuras requerirán una plataforma logística que dé prioridad tanto a las mercancías derivadas al puerto de Alicante como a los sectores industriales del textil y plásticos (comarca de Alcoy), el calzado, o la piedra y el mármol (en la propia comarca). La clave para situar un puerto seco en la zona es la cercanía del nudo ferroviario de La Encina, la puerta de entrada a la meseta. 

Este nodo logístico tiene "rango 2" en la estrategia de la Generalitat. Pero las inversiones son tan importantes que a Villena, con doce años de trayectoria de su proyecto, le han salido serios competidores en los municipios vecinos.

Vista aérea del proyecto de "puerto seco" en Villena.

El "Nodo Levante Interior", como se denomina el proyecto de Villena, combina un puerto seco ferroviario y un ZAL de 375.000 y 625.000 metros cuadrados respectivamente, alcanzado una superficie total de un millón de metros cuadrados. La inversión prevista para construir el puerto seco es de 20,6 millones de euros, más otros 3,8 que habría que pagar en expropiaciones.

La viabilidad económico-financiera del proyecto en el escenario postcovid, en su versión más prudente, necesita contar con el apoyo y participación económica del sector público a través de una colaboración público-privada. 

El porcentaje de mínimo de esta colaboración se estima en un 20% de los costes más las expropiaciones del suelo. A cambio, la rentabilidad ofrecida "en el escenario más restrictivo" ascendería al 7,5% de TIR. La ZAL, al contrario, se puede desarrollar por la inversión 100% de carácter privado.

Villena ya cuenta con el apoyo de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV) y una plataforma empresarial con más de 150 firmas. Ahora la Generalitat debe aprobar, cuando decida la ubicación final, un PIES concreto.

Los competidores

Frente a Villena se sitúan Novelda (donde se ubican importantes firmas de especias, piedra y mármol) y Elda (capital del calzado en la zona). Y si Villena tiene estación propia, Elda ha incluido en su oferta al Ministerio la más cercana y en desuso, Monforte-Pinoso. También 600.000 metros cuadrados de suelo industrial

Por su parte, Novelda expone que ya tiene la tramitación administrativa urbanística aprobada para empezar cuanto antes su proyecto 'Puerto del Sol'. Con 1,5 millones de metros cuadrados más los que puede sumar Monforte del Cid, otro millón de metros, también cuenta con el apoyo de otra patronal de carácter provincial, Uepal.

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