El presidente de Indra, Ángel Simón, da un vuelco a la empresa con el que pone fin a la etapa de Ángel Escribano. Las quince direcciones generales se quedan en diez, con el fin de agilizar la toma de decisiones y facilitar las sinergias y la coordinación entre ellas.
Para realizar ese cambio, cinco de los anteriores directivos salen de la compañía. Además de los responsables de Estrategia y Tecnología, Manuel Ausaverri y Manuel Escalante, sale el director general de Indra Space (Hispasat), Miguel Ángel Panduro; el director general de Organización, Antonio Mora, y Juan Pedro Rodríguez Veiga, director general de Internacional.
El movimiento clave de esta reordenación es la fusión de las áreas de Defensa y Espacio en una sola dirección general, que quedará en manos de Juan Ramón Hernández. Se trata de un hombre de la casa, con 20 años de experiencia, que hasta ahora era el director del gabinete del presidente.
También se fusionan las unidades de Tráfico Aéreo y Movilidad bajo la dirección del director general de ATM (Air Traffic Management), Víctor Martínez. El actual Chief Financial Officer, Miguel Forteza, suma a la Dirección General Financiera la Dirección General de Control de Gestión, así como la unidad de M&A.
David Santos, actual Chief Legal Officer, ha sido nombrado secretario general técnico. Por su parte, Frank Torres ha sido promocionado también de Indra Land Vehicles y Chief Program Officer a director general de Operaciones (COO).
Para completar la estructura, el consejo de este martes ha aprobado la creación de una nueva dirección general, de Estrategia, Tecnología y Producto que será liderada por un alto directivo de nueva incorporación, para lo cual se ha puesto en marcha el correspondiente proceso de selección.
Por lo pronto, será el consejero delegado, Josep María Recasens, quien asumirá ese cargo, con el que se completaría la estructura de diez direcciones generales, que reportarán al propio CEO.
La compañía justifica esta revolución de la estructura directiva en la necesidad alinear el equipo directivo al nuevo modelo operativo que se va a implementar con las prioridades que se marquen en el plan estratégico, que se presentará el próximo 25 de noviembre.
"El objetivo es reforzar la capacidad de ejecución, simplificar la organización, maximizar sinergias entre áreas y agilizar la toma de decisiones", reconoce la empresa.
De hecho, la compañía ha notificado a la CNMV su intención de modificar el reglamento del Consejo y de sus comisiones con la finalidad de clarificar "cuestiones procedimentales relativas a la comunicación de potenciales conflictos de interés y aspectos prácticos relativos al deber de dedicación de los consejeros".
“Estamos construyendo la organización que necesitaremos para hacer realidad nuestro próximo plan estratégico. Queremos ser una compañía más sencilla, más rápida y más capaz de ejecutar. La excelencia estará en el centro de todo lo que hacemos”, señala Josep Maria Recasens, consejero delegado de Indra Group.
En el nuevo modelo organizativo, la actividad internacional se integrará en las respectivas unidades de negocio, que asumen la responsabilidad plena sobre su desarrollo.
El nuevo modelo apuesta por procesos más simples y efectivos, una mayor orientación al producto, la innovación y la calidad desde el principio, así como por la toma de decisiones más rápida y cercana a la ejecución.
El objetivo declarado por la compañía pasa por reforzar sus capacidades tecnológicas e industriales, que son las dos líneas que demanda el nuevo mercado europeo de la industria de defensa.
Desde la empresa también se hace hincapié en la necesidad de "fortalecer su ecosistema de colaboración". Esa apuesta es la que están esperando las principales compañías del sector, en busca de acuerdos y pactos que permitan llegar a los grandes contratos que se gestan en la UE.
