¿Estás contento con tu plan de pensiones? ¿Sabes en qué activos invierte? ¿La rentabilidad que obtienes es superior a la que consigue el banco con el cobro de comisiones? Si la mayoría de respuestas son ‘no’, es el momento de que busques otro plan de pensiones. Te damos las claves para que salgas ganando con el cambio. 

Tengo un plan de pensiones; no me está dando las rentabilidad esperada... ¿Es momento de cambiar? Esta es una de las cuestiones más habituales en la sección de Preguntas Finect. El motivo es que este producto es uno de los que más personas tienen en cartera, por sus ventajas fiscales, y el que más comercializan los bancos y entidades financieras a la hora de planificar la jubilación.

El problema llega cuando se contrata como condición para obtener ventajas en otros productos (hipoteca o cuenta bancaria) y no se tiene en cuenta, realmente, si el plan de pensiones se ajusta a los objetivos a largo plazo del ahorrador. Al final, el resultado es un cliente insatisfecho con su producto.

“Muchos inversores se ven condicionados a realizar la aportación a su planes de pensiones para conseguir un ahorro en las condiciones de su hipoteca; una práctica que no deja de sorprenderme”, explica Carlos Farrás, asesor financiero de DPM Finanzas. Además, añade, “como el inversor se centra más en las ventajas fiscales de su plan de pensiones, deja de preocuparse por la rentabilidad que, en muchas ocasiones, es ínfima”.

Dicho esto, ¿qué hay que tener en cuenta a la hora de contratar o cambiar un plan de pensiones sin caer en el síndrome de estocolmo bancario?

  • Perfil y objetivos. Este punto es básico. No es lo mismo invertir con 30 que con 50 años. El horizonte de inversión es diferente y, por lo tanto, también deberá serlo el plan a elegir. “Si se hace una buena planificación y el asesoramiento es profesional y de calidad, el plan de pensiones tiene que ir en la línea del perfil del cliente y, sobre todo, de los años que le queden hasta la jubilación”, añade Daniel Chico, asesor financiero de Mapfre Gestión Patrimonial. Teniendo esto en cuenta, habrá que ir ajustando los porcentajes de renta fija y renta variable al ciclo de vida del inversor.

  • Apuesta por la rentabilidad y huye de las cacerolas. Con escasísimas excepciones, los planes de pensiones no destacan por su rentabilidad. Es más, las cifras indican que las entradas de dinero van a fondos poco rentables o recién lanzados, pero sobre todo los que hay bonificaciones o regalos en los bancos. Farrás aconseja no caer en las campañas publicitarias, ya que lo importante no es la oferta, sino el retorno esperado a largo plazo. O, en otras palabras, hay que apostar por un plan de pensiones que esté diversificado en activos, geográficamente y en riesgos.

  • Comisiones y coste de custodia razonables. Cuando un cliente decide invertir en un plan de pensiones, lo hace  con un horizonte temporal de largo plazo, es decir, tiene en cuenta que le acompañará durante muchos años de su vida. Así que, conviene plantearse cuánto se pagará de comisiones. Lo normal es que las comisiones no perjudiquen al crecimiento del dinero. Si es así, es hora de cambiar. Aquí puedes calcular cuánto estás pagando por tu plan de pensiones.

     
  •  Pide consejo. Pese a todas las recomendaciones que se han planteado, está claro que, si no eres un experto, las metas y objetivos de inversión no son fáciles de alcanzar, sobre todo, si tenemos en cuenta los vaivenes de los mercados. Por ello, cada vez son más los ahorradores que deciden pedir ayuda a un asesor financiero para que gestione y rentabilice su patrimonio.

¿Es el momento de buscar un plan de pensiones mejor?:

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