La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) califica de "positiva" la aprobación de la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa (Caife), si bien cree que "probablemente haya margen de algunos ajustes fijos en el desarrollo".
Así lo ha señalado Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, en el XVI Encuentro Nacional de la Inversión Colectiva, organizado por Deloitte e Inverco.
En el foro, San Basilio ha adelantado que ya han comenzado los trabajos para la creación del registro de los instrumentos de gestión colectiva que se puedan incorporar a la cuenta para evitar el retraso de la entrada en funcionamiento de la cuenta.
El supervisor ha reconocido que los fondos de inversión serán el vehículo prioritario a través del cual canalizar la Caife, y ahora dispone de un plazo máximo de cuatro meses para crear el nuevo Registro de Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) Elegibles.
Con todo, San Basilio ha dejado entrever que el citado registro estará antes del límite y que no se apurarán plazos para que la cuenta eche a andar lo antes posible entre las entidades.
Por otra parte, ha animado a las gestoras a desarrollar más productos que encajen con las especificaciones de la cuenta para que este producto "constituya un éxito", tal y como ya se ha observado en otros países.
Como informó este periódico, estimaciones de Inverco, la patronal de las gestoras, de hace unos días hablan de que la cuenta de inversión europea apenas cubrirá unos 25.000 millones de euros en fondos elegibles en España.
De partida, sólo 130 fondos españoles (con inversión directa en acciones europeas) podrían formar parte de ella, un 9% del total y un 4% en términos de volumen. Esto supondría unos 16.000 millones de euros, a los que habría que añadir unos 9.000 millones más si se tienen en cuenta con los fondos de fondos y los fondos internacionales bajo este mismo universo.
Por su parte, Inverco ha aprovechado esta jornada para pedir que se abra la cuenta de ahorro europea a la renta fija y permitir a las gestoras de activos ser proveedores.
Demasiada bolsa
Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, ha criticado que los fondos elegibles para la cuenta de ahorro están "demasiado volcados" en la renta variable y que, si no se modifican los requisitos, solo podrían ser seleccionados el 4% de los mismos en términos de volumen.
Asimismo, y aunque ha valorado positivamente la iniciativa y que los fondos puedan ser activos elegibles, el presidente de la patronal ha pedido que también las gestoras puedan ser los proveedores de la nueva cuenta de ahorro.
El responsable de la patronal de las gestoras también ha destacado que la cuenta "debería complementarse con otras medidas estructurales que incentiven el ahorro a largo plazo" por la limitación temporal de cinco años.
Responsables de algunas gestoras locales presentes en el foro han trasladado sus expectativas en torno a la Caife y su versión en formato seguro, el Sialpfe.
Mayor plazo y beneficio fiscal
Por ejemplo, Miguel Artola, director general de Bankinter Gestión de Activos, prevé que la cuenta europea y su homólogo en seguro serán el vehículo prioritario a comercializar por las entidades en 2027 y que el público objetivo es el cliente minorista, no el de banca privada.
Con todo, el ejecutivo de Bankinter considera que algunos de los aspectos básicos de la cuenta para acogerse al beneficio fiscal (mantener la inversión cinco años o que los primeros 10.000 euros de ganancias acumuladas queden totalmente exentos de tributación) son insuficientes y habría que potenciarlos con más plazo de permanencia y mayor cantidad exenta. Si bien el redactado actual es, al menos, "un buen punto de partida".
Más escéptico se ha mostrado Luis Ussía, presidente ejecutivo de Mutuactivos. "Hay que mover 1,3 billones de euros de depósitos y cuentas con baja remuneración a inversión productiva. Pero creo que la cuenta europea va a ser un auténtico desastre y no lo va a conseguir. Necesitamos muchas palancas de reguladores para mover ese ahorro a productos que renten", ha exhortado el directivo de Mutua.
"Es una buena idea, pero mal ejecutada. A mí me gustan más los Sialpfe que la Caife, porque además creo que la Caife va a colisionar con los test de idoneidad de los clientes cuando éstos los hagan", teme Ussía.
