Javier Marín, su equipo directivo y el resto de banqueros y profesionales de Singular Bank que, con el nuevo reparto accionarial, aumentarán su participación hasta el 15,5%, tendrán un periodo de transición de seis años para vender dicho paquete a ING y que el grupo holandés se haga con una mayoría del banco privado español.
En concreto, el plazo máximo previsto para el pase definitivo a ING será en torno al primer trimestre de 2033, según fuentes del mercado. Y el grupo neerlandés ha dejado la puerta abierta a más compras de banca privada en Europa o España.
Puesto que la operación por la que ING, Actinver, ProA Capital y varios family offices (Bhavnani, Ruiz Lafita y Comenge) se harán con un 84,5% de Singular tiene previsto cerrarse en el primer trimestre de 2027, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias pertinentes, el horizonte para el posible adiós de Marín y su cúpula se sitúa a comienzos de 2033.
Desde las entidades no han hecho comentarios al respecto.
ING se ha reservado una opción de compra a seis años vista sobre el 40% inicial para hacerse con la mayoría de Singular, "condicionada a una inversión adicional prevista por parte del equipo directivo de la entidad", tal y como recogía su comunicado.
Cabe recordar que, tras la desinversión completa de Warburg Pincus y la ampliación de capital de Marín y los suyos, en la nueva etapa ING controlará un 40%, ProA Capital el 15%, Actinver el 8% y los family offices, el 21,5% de forma agregada.
Para ING supone su primera adquisición corporativa en España en 27 años. Y un complemento a su senda orgánica de crecimiento, dentro de la cual después del verano lanzará su propia banca privada en nuestro país. De hecho, dentro de la propuesta de banca privada de ING, lo tocante a los altos patrimonios se ejecutará a través de Singular.
Con todo, y como ha podido saber este periódico, la opción de elevar su participación en Singular no sólo la tiene ING. Una fuente conocedora asevera que el pacto de socios es "totalmente abierto", en "un mundo de opciones cruzadas".
Esto quiere decir que ING podría hacerse con la mayoría, pero no con la totalidad del banco privado. Otros de los inversores del consorcio también podrían aumentar su peso en el plazo prefijado y respaldar a ING en el capital del futuro Singular Bank ya sin Marín y sus directivos afines.
Lo que es seguro es que Javier Marín se ha garantizado la autonomía, la independencia y el poder de mando en Singular durante, al menos, seis años más.
Su intención es hacer de la entidad el principal banco privado independiente de nuestro país, consolidar la marca, penetrar en el suculento nicho de las grandes fortunas latinoamericanas para, en 2033, dar el pase definitivo a ING con todo muy rodado e irse por la puerta grande. Su salida y relevo será lo más ordenado posible.
De momento, Singular Bank parte de casi 19.500 millones de euros en activos de clientes bajo gestión. Mientras que ING calcula que arrancará su nueva banca privada con unos 15.000 millones de euros entre los clientes potenciales del banco naranja.
