La legaltech italiana Lexroom ha cerrado una ronda de financiación serie B de 50 millones de dólares (43 millones de euros) liderada por el fondo norteamericano Left Lane Capital, una inyección de capital con la que pretende financiar su expansión en toda Europa, comenzando por España y Alemania, y desarrollar la inteligencia artificial legal aplicada al derecho civil europeo.
La startup, fundada por Paolo Fois, Martina Domenicali y Andrea Lonza, también ha contado con la participación de otros inversores en la ronda, tales como Base10 Partners, el fondo parisino Eurazeo, el fondo español Acurio Ventures de Ander Michelena, el inversor inicial Entourage y View Different.
Esta aportación de capital se cierra ocho meses después de la serie A de 19 millones de dólares (16,5 millones de euros) de la empresa, con la plataforma ampliándose a más de 8.000 bufetes de abogados y equipos jurídicos corporativos.
Hace un trimestre anunció la apertura de oficinas en España, con Miguel Melgarejo al frente como responsable local y con más de 23 millones de dólares (20 millones de euros) levantados entre los inversores en varias rondas.
Esta legaltech basa su actividad en una plataforma de IA que se nutre de fuentes oficiales, como el Boletín Oficial del Estado (BOE) en el caso de España, para ahorrar hasta un 70% del tiempo del trabajo diario de los profesionales jurídicos en redacción y reducción asistida de documentos, sugerencias y generación de borradores de actas procesales, entre otras tareas.
Con su solución, "un mismo abogado puede atender a más clientes, más rápido, sin que disminuya la calidad de su trabajo", explican desde la compañía.
El mercado potencial al que ataca Lexroom es enorme. Europa cuenta con más de un millón de abogados colegiados, la mayoría de los cuales ejercen de forma independiente o en pequeños despachos, el segmento que gestiona la mayor parte de la carga de trabajo legal y donde la mayoría de los ciudadanos tienen su primer contacto con la ley.
De Italia a Europa
Italia, con aproximadamente 250.000 abogados colegiados y uno de los sistemas jurídicos más complejos de Europa, fue el campo de pruebas.
La ronda serie B financiará la expansión en toda Europa, comenzando por España y Alemania, con equipos locales y capacidades específicas para cada jurisdicción, desarrolladas en colaboración con las firmas ya establecidas en el mercado.
