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Las claves

Fineco, la banca privada de Kutxabank, vive una nueva etapa. Ya bajo el control absoluto del grupo vasco, con una nueva cúpula al frente y con un modelo de negocio más profesionalizado y estandarizado, esta Fineco 2.0 ha sufrido la marcha de dos de los miembros de su vieja guardia.

José Antonio López, managing director durante 15 años, e Itziar Mendia, responsable de Gestión durante 21 años, han salido en los últimos meses.

Este equipo conserva una arraigada red de contactos en el País Vasco, de la etapa en que Fineco estuvo capitaneada por Enrique Sáez Uribarri, su fundador y exCEO.

A finales de 2023, Kutxabank compró el 39% que no tenía de su banca privada Fineco -con anterioridad ostentaba el 60%- para hacerse con el control total, con una hoja de ruta que fijaba doblar patrimonio bajo gestión, hasta los 10.000 millones de euros en 2028. A cierre de 2025, administraba 6.600 millones.

Por aquel entonces, Fineco no descartaba acometer una adquisición corporativa para ganar tamaño y preveía abrir oficinas fuera de sus zonas naturales. Por ejemplo, ahora dispone de una sucursal en Barcelona, que se suma a las tradicionales de Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Pamplona, Madrid y Córdoba.

Poco después, en el verano de 2024, Kutxabank fichó en Banca March al nuevo CEO de Fineco: Daniel Irezabal.

El nuevo plan estratégico para la banca privada de Kutxabank, algo más pegada al banco, y el adiós de Sáez han propiciado las salidas de ejecutivos cercanos al equipo gestor anterior. Lo que hoy se traduce en que López y Mendia tengan en mente iniciar un proyecto aparte.

Según fuentes del mercado, ambos profesionales sopesan montar su propia firma independiente de asesoramiento y gestión patrimonial mediante una figura regulada: gestora de fondos, empresa de asesoramiento financiero o agencia de valores.

Y, de llevarlo a cabo, lo harían una vez cumplan con los pertinentes periodos de no competencia y otros procesos legales en curso.

No obstante, los dos implicados niegan que su salida de Fineco tenga que ver con la creación de un nuevo proyecto en común, ni que lo hayan ideado ni que esté en trámites de constituirse.

Con todo, las fuentes financieras consultadas reiteran que las conversaciones han existido y que, de levantarse la hipotética entidad, su intención pasaría por arrastrar desde Fineco entre 200 y 400 millones de euros para una primera fase de rodaje, centrada en las zonas que más conocen: País Vasco y Navarra, Andalucía (a raíz de la reciente integración de Cajasur en Kutxabank) y Madrid.

La plaza de la capital de España es muy atrayente, donde prácticamente la totalidad de los bancos privados nacionales, internacionales e independientes compiten cada vez más para robarse cuota unos a otros.

Fuentes de Fineco recalcan que, entre tanto, el banco privado de Kutxabank ha incorporado talento con "un gran número de profesionales de prestigio en el mercado"; que ha avanzado en su crecimiento, reforzando servicios "diferenciales" como el Family Office y el Investment Office, y ampliando su presencia geográfica.

"La compañía aúna la tradición de la gestión de la banca privada con modernas herramientas para contribuir al mejor comportamiento de las carteras de sus clientes", precisan desde la firma vasca. Fineco, como siempre ha hecho, continuará operando de forma autónoma con respecto a Kutxabank. Aunque la vigilancia será algo más estrecha.