La gestora británica HANetf ha visto una oportunidad de negocio en la futura reconstrucción de Ucrania si Rusia accede a un alto el fuego o a la paz definitiva, y ha lanzado el primer fondo de inversión -en este caso, cotizado en forma de ETF- que intentará aprovecharse de tal escenario.
El fondo en cuestión es el Ukraine Reconstruction UCITS ETF, que cotiza en las Bolsas de Londres, Fráncfort y Milán.
Su objetivo es mantener exposición a las compañías que, previsiblemente, soportarán los esfuerzos de reconstrucción de Ucrania a largo plazo tras la guerra. Replica el índice VettaFi Ukraine Reconstruction Index.
Así, el fondo invertirá en sectores como infraestructuras, energía, defensa, equipamiento industrial o transporte. Sus gastos totales anuales son del 0,65% sobre el patrimonio.
En su cartera, las principales compañías invertidas son Siemens Energy y BAE Systems, ambas con pesos por encima del 5%. Les siguen con más de un 4% de representación Johnson Controls International, ABB, Caterpillar, Schneider Electric, Vinci y Eaton Corporation.
Con pesos más reducidos, pero también relevantes, aparecen empresas como Rheinmetall o CRH.
Como es obvio, el fondo de HANetf excluye explícitamente a las empresas con presencia operativa en Rusia. Aunque, como han destacado algunos analistas ucranianos, tampoco incluye por el momento compañías locales ucranianas en su universo de inversión.
De las 50 cotizadas que alberga el ETF, la mayoría son de procedencia estadounidense, francesas, suizas, alemanas o suecas.
Por ahora, sólo existían iniciativas institucionales público-privadas de apoyo inversor para el levantamiento de Ucrania, como el Fondo de Inversión para la Reconstrucción de Ucrania, establecido como parte de un acuerdo sobre minerales firmado entre EEUU y el país en la frontera este de Europa, o su homólogo europeo con la participación de Italia, Alemania, Francia, Polonia y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
El Banco Mundial, la Comisión Europea, Naciones Unidas y el Gobierno de Ucrania estiman el coste de reconstrucción del país en unos 506.000 millones de euros para la próxima década, periodo donde habrá que desplegar nuevas casas, medios de transporte, infraestructuras energéticas y civiles.
