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Las claves

El auge de los ETF activos va a más. La entrada de nuevas gestoras como Goldman Sachs, HSBC, Nordea o M&G ha agitado un mercado ya de por sí caliente, que en el caso de Europa ha triplicado su volumen bajo gestión en los dos últimos años.

Así lo muestran las estadísticas de Morningstar. A cierre de 2025, los ETF activos administraban casi 78.500 millones de euros, prácticamente un 50% más con respecto a doce meses antes, cuando gestionaban 52.500 millones.

Los ETF activos atrajeron 22.700 millones de euros de entradas netas en 2025 —dos tercios en renta variable y un tercio en renta fija—, superando los 18.400 millones recaudados en 2024.

Un ETF activo es un fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) cuya cartera se gestiona de forma activa por un equipo gestor, con el objetivo de batir un índice o cumplir una estrategia concreta, en lugar de limitarse a replicarlo.

La irrupción en este mercado de los productos de grandes entidades como Goldman Sachs, HSBC, Nordea, M&G o Fineco ha movido más si cabe el avispero.

JPMorgan, el rey

En pocos meses, y con apenas tres ETF activos, Nordea AM ha logrado hacerse con un trozo del pastel del 4,62%, lo que supone 3.600 millones de euros. Por citar otro ejemplo, HSBC ha lanzado seis ETF activos, donde gestiona 1.700 millones con una cuota del 2,18%.

Sin embargo, el pastel sigue dominado por JPMorgan Asset Management, con una cuota de mercado del 47,1% y 36.700 millones de euros por este concepto en sus 40 ETF activos, según la casa de análisis. Su reinado se debe en gran parte "a la solidez de su gama de índices mejorados por investigación". 

Le siguen Fidelity (10,4%, 8.100 millones) y Pimco (6,7%, 5.200 millones), conforme a los datos de Morningstar.

Muchos de los nuevos proveedores como Goldman Sachs, HSBC, Nordea o M&G habían evitado históricamente los ETF debido a su asociación con la inversión pasiva y de bajo coste en índices. "Esa mentalidad está cambiando, ya que los gestores de activos ven los ETF como un potente canal de distribución y una forma de ampliar el acceso a sus capacidades activas", pone en contexto la analista Natalia Wolfstetter.

A pesar del despegue definitivo de los ETF activos en el Viejo Continente, desde Morningstar recuerdan que el mercado europeo sigue un paso por detrás de Estados Unidos.

Aquí, los ETF activos equivalen a un 2,9% del total del volumen de los ETF, mientras que al otro lado del Atlántico el porcentaje se eleva hasta el 11%. Si bien su adopción aún es "modesta", la tendencia de crecimiento parece imparable.