jmdiazvalle

jmdiazvalle

Mis finanzas

«No invertimos en compañías que estén endeudadas»

Bajo el lema de la búsqueda de «valor con valores» el Grupo Rentamarkets acaba de lanzar su propia gestora de fondos de inversión a través de Rentamarkets Investment. José María Díaz Vallejo, gestor del fondo de renta variable Rentamarkets Narval asegura que su universo de inversión va más allá de las empresas sostenibles al uso y sólo invierte en empresas que satisfacen las necesidades de sostenibilidad de la sociedad actual.¿

27 noviembre, 2017 08:21

José María Díaz Vallejo es gestor del fondo de renta variable Rentamarkets Narval, uno de los dos fondos que acaba de lanzar el Grupo Rentamarkets, tras crear su propia gestora de fondos de inversión. En 2008 inició su  carrera profesional en Aviva Gestión y desde entonces ha ocupado puestos de analista y de gestor en Magallanes Value Investors, Aviva y Horizon Capital.

¿Cuál es la propuesta de valor que ofrece el fondo de renta variable que gestiona?

Tenemos una forma particular de ver la inversión que  no se queda solo en el análisis del valor para que tenga el rendimiento deseado sino  que va más allá mediante la selección de modelos de negocio con criterios de sostenibilidad que favorecen el impacto positivo de la actividad de las empresas. El fondo tiene como objetivo satisfacer a los clientes en dos aspectos: en la rentabilidad de la inversión y en la forma en que se obtiene esa rentabilidad. Buscamos clientes a los que no les basta  con primar el valor sino que buscan también valores en las empresas donde invierten. Los dos conceptos tienen que ir unidos y buscamos aunar esos dos pilares que, por otro lado creemos que es donde está la sociedad. El inversor de hoy, tanto el institucional como el minorista es muy sensible al riesgo reputacional que pueden tener las inversiones y quiere evitar que el dinero que invierte pueda acabar en determinadas empresas que no son acordes con nuestros valores.

¿En qué tipo de valores invierten?

El criterio que gobierna toda nuestra forma de entender la sostenibilidad es que invertimos en compañías que son conscientes del impacto de su actividad, tanto en el medio ambiente como en la sociedad. Y por tanto, asumen el desafío de que ese impacto sea  positivo. Y eso implica que si son compañías contaminantes harán un mayor esfuerzo por disminuirlo y elevar esas mejores prácticas en el sector. El diseño del producto, el esfuerzo de la compañía en reducir el impacto, son las características que nosotros buscamos en nuestras inversiones. Por eso hay muchas empresas que descartamos, incluso formando parte de los índices de sostenibilidad si no entran dentro de los valores que tenemos como gestora. Ese matiz que tenemos sobre un producto susceptible de ser mejorado es muy importante y nos diferencia también de los fondos verdes que no invierten en nada que sea contaminante. Nosotros no creemos que sea  una visión realista de  la inversión sostenible porque la actividad humana consume recursos y estos generan residuos. Por eso invertimos en compañías que sí consumen recursos y generan residuos pero acotados dentro de unos niveles  que luego sean  fácilmente absorbibles por el ecosistema o por el sistema económico.

¿Cuáles son las principales diferencias respecto a los fondos sostenibles que hay en el mercado?

La principal diferencia está en el análisis minucioso que hacemos de  las compañías y en la valoración de las inversiones. Siempre hacemos el análisis financiero y de valoración de las empresas que gestionamos y  eso también lo aplicamos en el análisis de la sostenibilidad. No invertimos en una compañía solo por el hecho de ser sostenible.  Aunque la compañía esté en nuestro radar si el precio no es bueno y no podemos conseguir la rentabilidad mínima que buscamos  no lo compramos. Y eso nos diferencia de la mayoría de los fondos  sostenibles que lo derivan a un tercero, igual que derivan el análisis tradicional. Queremos estar seguros de que el producto que ofrecemos a nuestro cliente es coherente con nuestros valores y con los valores que buscamos en el cliente.

¿Hay sectores que están vetados a la hora de invertir?

Si,hay tres grupos: armas, tabaco y entretenimiento para adultos, fundamentalmente juegos y pornografía. No invertimos en  empresas que nunca van a estar dentro de los criterios sostenibles y responsables, por mucho  esfuerzo que hagan en  perfeccionar su producto para reducir el impacto porque no hay una coherencia con nuestros valores.

¿Qué sectores tienen más peso en el fondo en la actualidad?

Tenemos alguna empresa financiera, de distribución, alguna farmacéutica y también cierta exposición al sector agrícola y al sector energético

¿Cuál es el peso que tienen en la cartera?

Nosotros nos hemos autoimpuesto no superar el 6% en cada compañía que tenemos en cartera y del 15% en un sector. Como gestores podemos estar muy convencidos de esa inversión y nos permite limitar el impacto de posibles errores. Por eso tampoco invertimos en compañías endeudadas. La deuda no te permite equivocarte. Asumiendo que el error siempre es una posibilidad que está ahí, preferimos ponernos las vendas para que el impacto negativo en la cartera sea menor.

¿Hay un porcentaje mínimo de inversión cuando apuestan por una compañía?

Sí, por debajo del 2% no tenemos ninguna compañía. El motivo es que tardamos en analizar una compañía entre tres semanas a mes y medio. Emplear tantas horas de análisis para una empresa que en la cartera pesa un 0,2% y que, tanto si te va bien como si va mal no se va a notar, perjudica a nuestro cliente

¿Cuál es el universo de inversión?

La cartera está muy diversificada, tanto por sectores como por países y estrategias en Europa occidental, fundamentalmente. Encontramos valor en los mercados en los que el sentimiento negativo es más negativo. Y ahora el sentimiento más negativo lo tiene Inglaterra. Aunque en la cartera pesa más la zona euro ahora tenemos nuestro mayor peso en Inglaterra. Las compañías inglesas que que la integran son muy globales. 

¿Las empresas españolas  están presentes en la cartera?

Tenemos dos compañías. Una en el sector farmacéutico y otra en el industrial.

¿Cuál es el potencial de rentabilidad de los valores seleccionados?

El sesgo de la cartera está orientado hacia compañías grandes  aunque también caben las pequeñas. Ahora  el potencial que tenemos en la cartera está en torno al 40-45% a tres años, apoyados tanto en el dividendo como en la apreciación de la acción. No invertimos en una compañía si no creemos que le podemos sacar un mínimo del 12% en un año y nuestros plazos de inversión están entre 3 y cinco años. Tambien estamos encontrando inversiones puntuales que superan este nivel mínimo aunque, por supuesto la rentabilidad nunca va a ser lineal.

¿Cómo valoran una idea de inversión cuando detectan  un valor que encaja dentro de la filosofía de inversión del fondo?

Para valorar una idea  no aplicamos las métricas clásicas que se utilizan en la renta variable a través de la búsqueda de múltiplos. Los tres pilares que utilizamos para valorar una idea y como vamos a obtener rentabilidad en esta inversión son el dividendo y cuanto nos aporta;  el crecimiento de las ventas y beneficios y lo que queda es la valoración. El dividendo per se ya es un indicador de valoración. Es una medida más cierta, porque al final es caja y también más intuitiva y de qué niveles y que rentabilidad podrías obtener. En general  lo entiende mejor el inversor que si le decimos el número de veces ebitda que cotiza la cartera.

¿Qué tipo de relación mantienen con la compañías cuando entran en un valor?

Como inversores mantenemos una alineación de intereses  mediante la coinversión. Cuando apostamos por una compañía realizamos el derecho que tenemos como accionistas y en beneficio del cliente y damos nuestra opinión.  Animamos a las  compañías que tienen un impacto medioambiental significativo a reducirlo y a que comuniquen a los inversores ese esfuerzo de reducción del impacto. Le pedimos que sean transparentes con su información en cuanto a emisiones, consumos de agua,  composición de la plantilla y que haya una participación equitativa en la plantilla entre mujeres y hombres, entre otros aspectos. Eso nos permite conocer mejor a la compañía y también un diálogo mejor. El objetivo del fondo es ser la referencia de la inversión sostenible durante los próximos diez años e imprimir nuestro carácter en este tipo de inversión.