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Las claves

El crudo se ha aprovechado de las distintas tensiones geopolíticas que han protagonizado el primer mes y medio de 2026. El petróleo Brent registra una subida del 11% en lo que llevamos de año, la mayor en los últimos cinco teniendo en cuenta el balance anual.

En 2025, la evolución del crudo aumentaba apenas un 0,72%. Un año antes, en 2024, el precio del combustible se incrementó en un 6,44% en un periodo homólogo al actual.

El balance en el mismo cómputo de 2023 fue muy negativo para la materia prima. El crudo retrocedió un 10,33% en dicho año. Hay que remontarse hasta el comienzo de 2022 para ver un incremento del petróleo mayor. En esa ocasión, el aumento fue del 21,42% en el mismo periodo.

La tendencia firmada en 2026 pronostica un buen año para la materia prima, que aún tendrá que estar pendiente de otras variables que le hagan experimentar variaciones en su precio. Por el momento, el barril de referencia europea se ha movido entre los 60 y 70 dólares. De hecho, la media en el precio del crudo ha estado en los 65 dólares.

El combustible alcanzó su pico a finales de enero. En los dos últimos días del mes, el precio del crudo alcanzó los 70 dólares por barril. Con esta fuerte subida, el crudo se revalorizó un 16,17% en el primer mes del año, rompiendo la tendencia con la que empezó el mismo.

A pesar de iniciar 2026 aferrado a una senda bajista, las tensiones tras la captura de Maduro y la incertidumbre por el crudo de Venezuela auparon a la materia prima por encima de los 65 dólares por barril, que terminó corrigiendo hasta el entorno de los 63 y 64 dólares.

Sin embargo, el precio crudo también se aprovechó de la fricción entre Estados Unidos e Irán, de la que todavía continúa beneficiándose. En juego está el Estrecho de Ormuz, el principal cuello de botella del petróleo mundial. Por él pasan a diario 20 millones de barriles.

El Brent no ha escapado a la volatilidad y las tendencias de los mercados mundiales. El crudo se vio muy afectado tras el nombramiento de Kevin Warsh por parte de Trump como candidato a sustituir a Powell como presidente de la Fed.

En este sentido, recién entrado febrero, el precio de la materia prima sufrió una fuerte caída del 6% en un sólo día. El descenso arrastró al combustible a los 66 dólares por barril.

A la espera de saber qué nuevos capítulos se abrirán en el tablero internacional, el Brent afronta una situación de "calma tensa sobre un barril en abundancia", según la consultora energética Tempos Energía.

El balance entre la oferta y la demanda permite navegar de manera serena a medio plazo. De momento, y bajo un telón de fondo marcado por un excedente de oferta, la OPEP+ mantiene la prudencia para la producción de cara al mes de marzo.

Esto, sumado al recorte de la previsión del crecimiento de la demanda mundial de petróleo recién estimada por la Agencia Internacional de la Energía, permite pronosticar que el barril de Brent retomará la senda de los 65 dólares por barril.

Es decir, el crudo seguirá la línea media trazada durante lo que llevamos de año, similar a la referencia encarrilada en otoño.

Perspectivas

Con una mirada más a largo plazo, Bank of America estipula que el precio del petróleo de referencia en Europa se mantendrá entre la horquilla de los 60 y 80 dólares hasta 2031.

Sus analistas también advierten de las incertidumbres del contexto geopolítico y sus consecuencias en el precio del crudo.

Si bien estas han elevado puntualmente el precio de la materia prima, un desvanecimiento de las mismas podría tener el efecto inverso.



La acumulación del combustible ha sido una de las estrategias más recurrentes para solventar las amenazas. Sin embargo, una reducción de las tensiones en algunos de los puntos calientes podría provocar una eventual caída en el precio del crudo.