Eduardo Bolinches
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Los balances de las compañías tecnológicas han aportado estabilidad al mercado tras los recientes temores sobre la viabilidad y la financiación de la inteligencia artificial. La clave a partir de ahora estará en la densa batería de resultados pendientes, una prueba indispensable para comprobar si la evolución de los ingresos justifica el enorme desembolso realizado en capacidad de cálculo.

Por su parte, el Ibex 35, que parte hoy desde los 19.092 puntos tras subir ayer un 0,27%, intentará estirar la reacción alcista. Si miramos hacia su tabla de valores, destaca el comportamiento de las acciones de Iberdrola, cuyos títulos cotizan la publicación de sus últimos resultados empresariales.

En el plano fundamental, Iberdrola ha cerrado el tercer trimestre con un beneficio neto de 5.816 millones de euros (un 10% más) y un beneficio ajustado de 5.141 millones (un 9% más, cifra que se eleva hasta el 13% sin el impacto del tipo de cambio). Este crecimiento económico viene respaldado por un despliegue de capital sin precedentes, sumando 10.087 millones de euros invertidos hasta el mes de septiembre.

Este repunte en las ganancias se sustenta en tres pilares: el aumento de las inversiones, la solidez de la actividad de redes y las mejoras normativas. Hasta septiembre, la partida inversora aumentó un 13%, focalizando aproximadamente el 75% del presupuesto en el territorio británico, estadounidense y brasileño para potenciar la electrificación a escala mundial.

Así pues, las redes eléctricas se consolidan como uno de los grandes pilares de la estrategia de Iberdrola para los próximos años y como una infraestructura esencial para conectar nueva demanda y avanzar en el proceso de electrificación.

Además, la evolución positiva del negocio se va a trasladar directamente a los accionistas, ya que la compañía ha acordado incrementar un 8,7% el dividendo a cuenta, hasta los 0,275 euros por acción.

Si analizamos los títulos de Iberdrola desde el punto de vista técnico, deberemos centrarnos en el medio y largo plazo, puesto que el valor está construyendo una secuencia de mínimos y máximos crecientes apoyada claramente en su directriz alcista. Esta directriz se puede extender desde septiembre de 2025, justo en la zona de los 14,80 euros por acción, y continúa plenamente vigente en el momento actual.

Esta secuencia alcista nos dejó unos máximos históricos en formato intradiario en los 21,95 euros, un nivel alcanzado durante el pasado mes de octubre que ha dado paso a un proceso correctivo que todavía sigue activo.

Evolución de las acciones de Iberdrola Eduardo Bolinches TradingView

Para el largo plazo, el valor mantiene una clara estructura alcista y cotiza holgadamente por encima de su media móvil de 200 periodos, lo que confirma que el sesgo sigue siendo comprador.

A corto y medio plazo, tras los últimos avances, la cotización está experimentando un movimiento lateral-correctivo de consolidación. Las medias móviles de corte temporal de medio plazo se han aplanado considerablemente durante las últimas sesiones, sugiriendo una pausa en el impulso comprador para oxigenar los indicadores de sobrecompra.

En las últimas tres jornadas, Iberdrola está tratando de cerrar los dos huecos alcistas que se generaron durante las dos primeras semanas del mes de octubre: el primero con origen en los 21,11 euros y el segundo en los 21,35 euros. Este segundo hueco ya ha quedado tapado, pero faltaría por cerrar el de los 21,11 euros por acción, nivel al que Iberdrola se ha acercado de forma clara en la sesión de hoy.

En estos momentos, Iberdrola muestra síntomas de querer iniciar algún tipo de rebote técnico, aunque deberemos tener muy claros cuáles son sus soportes y resistencias más inmediatos para trazar una estrategia sobre el valor.

En este sentido, tendremos una primera posibilidad de acercamiento al valor en la medida en que Iberdrola retroceda hacia la zona de los 21,00 euros. Este escenario se considera menos probable, ya que las intenciones del valor parecen ser de rebote.

Sin embargo, de acercarse a dicho nivel, este hecho nos permitiría introducir una orden de compra buscando un rebote hasta la zona de los 21,40 euros, estableciendo una orden de protección por debajo de los 20,80 euros en base a cierres.

Por otro lado, como opción más probable y dado que la eléctrica podría estar terminando su actual fase de ajuste, deberemos exigirle al valor que supere la zona de los 21,50 euros con los filtros de dos sesiones diarias consecutivas o una semanal por encima de dicho nivel.

Esto nos permitiría introducir una orden de compra buscando objetivos en torno a la zona de los 21,90 euros, es decir, sus máximos históricos. En este caso, la orden de protección la situaremos por debajo de los mínimos de las últimas dos jornadas, concretamente por debajo de los 21,14 euros por título en base cierres.