A menos de un mes de las elecciones de medio mandato en EEUU, la lucha por el voto se intensifica y la geopolítica, especialmente en torno a cómo alcanzar la paz, se convierte en una de las claves.

Empezando por los 'elefantes', Trump busca impulsar a su partido con la enésima propuesta de paz para Ucrania, con un plan de cuatro puntos negociado junto a Europa.

La propuesta incluye reconstruir Ucrania con el apoyo del Banco Mundial y BlackRock, ofrecer garantías de seguridad y abrir negociaciones entre Rusia y Europa. También plantea recuperar los lazos económicos y energéticos, incluso mediante un gasoducto que permita repartir ingresos entre Moscú y Kiev y allanar el camino para levantar las sanciones a Rusia.

Suena como un buen punto de partida, pero sin un acuerdo territorial, el plan parece destinado al fracaso, de ahí la cautela de los mercados, incluidos el S&P 500 y el Dow Jones.

Lo mismo ocurre con el acuerdo de EEUU para recibir diésel ruso, con 300.000 toneladas de inmediato, 500.000 en noviembre y otro millón más adelante. Aunque el volumen podría aumentar en otros tres millones de toneladas, seguiría sin ser suficiente para compensar los problemas de suministro desde Oriente Medio.

La lucha por el voto se intensifica y la geopolítica se convierte en una de las claves

Además, una cosa es acordar los envíos y otra que lleguen a cumplirse, especialmente cuando las refinerías rusas atraviesan serias dificultades y el mercado interno de combustibles ya está bajo presión.

En cuanto a los demócratas, ponen el foco en Irán y prometen votar a favor de poner fin a la guerra con Teherán si logran la mayoría en la Cámara de Representantes.

Pero incluso si se hacen con el control de ambas cámaras del Congreso, Trump probablemente vetará la ley y, para superar ese veto, necesitarían dos tercios de los votos en cada cámara, algo que no pueden conseguir por sí solos.

Como mucho, podrían bloquear nuevos fondos para la guerra e intentar frenar la escalada. Eso sí, el nuevo Congreso no empezará a trabajar hasta el 3 de enero de 2027, así que aún hay margen para que el conflicto se agrave.

Dicho esto, gane quien gane las elecciones, la paz no parece que vaya a estar más cerca a corto plazo.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.