La renta variable comienza la semana con subidas, aunque la inminente publicación de resultados financieros examinará si las elevadas valoraciones de las tecnológicas ligadas a la inteligencia artificial están justificadas. De otro lado, los precios del crudo caen tras la incertidumbre sobre la verdadera capacidad de Rusia para incrementar sus exportaciones energéticas.
El Ibex 35, que terminó la semana ligeramente en negativo, busca la reacción alcista tras sostenerse por encima de los 19.000 puntos, un nivel de referencia psicológico de gran importancia. De entre los valores de su composición, destacamos este lunes el comportamiento de las acciones de Iberdrola.
Hay un hecho destacado que se ha conocido en las últimas horas: Iberdrola Clientes se perfila como la favorita para gestionar el contrato de luz del Canal de Isabel II entre 2027 y 2029, valorado en 147,8 millones de euros.
Tras la apertura de pliegos, la energética planteó la tarifa más competitiva de 66,36 €/MWh frente a los 71,23 €/MWh de The Yellow Energy. Aunque licitar al menor precio es el criterio fijado para adjudicarse el concurso, la concesión definitiva aún depende del análisis final de las ofertas.
Si analizamos los títulos de Iberdrola desde el punto de vista técnico en el medio y largo plazo, observamos un valor muy alcista. Se encuentra inmerso en una secuencia de mínimos y máximos crecientes respaldada por su directriz alcista, la cual se puede proyectar incluso desde abril de 2024. Esta estructura técnica de largo plazo ha venido propiciando subidas muy significativas para la cotización del valor.
Este comportamiento técnico impecable ha venido acompañado por sus tres medias móviles más representativas (de corto, medio y largo plazo), las cuales han funcionado como soporte dinámico para sostener el precio de las acciones de Iberdrola ante cualquier fase correctiva.
Sin embargo, lo más relevante para la cotización de la energética ha ocurrido en el corto y medio plazo, dado que sus títulos siguieron avanzando hasta dibujar unos máximos históricos, en formato intradiario, en la zona de los 21,64 euros por acción.
En esa zona se detuvo la presión compradora, lo que sirvió de argumento para que los bajistas pudieran acometer una fase de ajuste importante que llevó a los títulos de Iberdrola hasta las inmediaciones de los 19,67 euros.
Evolución de las acciones de Iberdrola
Muy cerca, concretamente en los 19,80 euros, se localiza una zona de control clave correspondiente al retroceso del 61,80% de Fibonacci del último impulso alcista —aquel que arrancó en mayo de 2026 e impulsó al valor hacia sus máximos históricos—. Se trata, por tanto, de un nivel de apoyo relevante en el que los alcistas han reaccionado con contundencia.
En las últimas sesiones asistimos a la continuidad de este rebote, el cual se está acelerando. Ya el viernes vimos la apertura de un importante hueco alcista con origen en los 21,11 euros, y hoy de nuevo Iberdrola vuelve a hacerlo y abre con un nuevo hueco al alza que podría actuar como hueco de continuidad, acercando al precio a la zona de sus máximos históricos en gráfico adaptado a dividendo y ampliación.
En cuanto al volumen de negociación, variable que suele acompañar a los movimientos alcistas para dotarlos de mayor credibilidad, se mantiene constante e incluso muestra un incremento progresivo en la contratación durante las últimas semanas. Por su parte, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) se sitúa cerca del nivel de 65, lo que refleja solidez en la tendencia actual sin haber entrado todavía en la zona crítica de extrema sobrecompra.
Con este escenario técnico sobre la mesa, las acciones de Iberdrola buscan la confirmación en cierre diario por encima de los 21,64 euros. Este hecho desencadenaría la entrada del valor en subida libre técnica y absoluta, superando de forma definitiva sus máximos históricos y mejorando sustancialmente las connotaciones alcistas de su gráfico de corto plazo.
En el caso de tener ya títulos de Iberdrola en cartera, lo más recomendable es mantener posiciones a menos que se produzca algún giro inesperado de mercado en el valor que lo lleve por debajo de la zona de los 20,95 euros, nivel que representa el soporte más inmediato en su gráfico actual.
Por el contrario, si no se tienen acciones de Iberdrola en cartera, esperaremos a un doble cierre diario consecutivo por encima de la zona de los 21,65 euros.
Esta confirmación nos dará la pauta de entrada y acercamiento al valor, activando una señal de compra que nos permitirá introducir una orden buscando un primer objetivo cercano a los 22,00 euros y un segundo objetivo cerca de los 22,20 euros (proyección correspondiente a la extensión de su último rango lateral, ya que un valor en subida libre no presenta resistencias por delante).
Así pues, y en el caso de que se den las condiciones óptimas para implementar esta estrategia, deberemos situar una orden de protección (stop loss) que pasaría por no perder los mínimos diarios que nos ha dejado en la sesión de hoy, situados en estos momentos en los 21,46 euros, evaluados igualmente en base a cierres.
