El petróleo se disparaba este jueves cerca de un 4% y rozaba los 105 dólares por barril, en medio de una nueva escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán.
Este fuerte repunte arrastraba a la baja a las principales bolsas europeas, que arrancaban la sesión con caídas cercanas al 1%.
En España, el Ibex 35 perdía la barrera de los 19.000 puntos, en una jornada marcada por el temor a un agravamiento del conflicto en Oriente Próximo.
El selectivo español caía un 0,98% en los primeros compases de la jornada y retrocedía hasta los 18.931,6 puntos.
El pesimismo también se extendía al resto de Europa. La Bolsa de Milán lideraba los descensos con una caída del 1,3%, mientras Fráncfort retrocedía un 1%. Por su parte, París cedía un 0,9% y Londres se dejaba un 0,8%.
El petróleo volvía a convertirse así en uno de los principales motivos de preocupación para los mercados.
El barril de Brent, de referencia en Europa, subía un 3% en la apertura de las bolsas europeas y alcanzaba los 103,2 dólares.
Al mismo tiempo, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) avanzaba un 2,7%, hasta los 90,7 dólares.
Este fuerte repunte llegaba en medio de una nueva escalada de tensión en Oriente Próximo. Algunas informaciones apuntaban a posibles planes militares de Washington contra Irán. En concreto, Donald Trump habría ordenado al Pentágono preparar opciones de ataque antes de las elecciones de mitad de mandato.
A esta situación se sumaban los nuevos ataques contra barcos petroleros en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético mundial.
Este paso marítimo concentraba antes de la guerra una cuarta parte del transporte mundial de petróleo y gas.
Asimismo, la tensión también ha aumentado tras conocerse un nuevo ataque contra un buque cisterna frente a las costas de Qatar. La agencia de comercio marítimo de la Armada británica ha informado del incidente, que tal y como asegura, ha dejado "víctimas".
Mientras tanto, Irán asegura haber alcanzado un acuerdo con Omán para establecer rutas marítimas seguras en el estrecho de Ormuz. Teherán también confirma que mantiene los contactos diplomáticos con Washington a través de intermediarios.
Las caídas se extienden a Asia
Sin embargo, el nerviosismo de los inversores no se ha limitado a Europa. Las principales bolsas asiáticas también han registrado fuertes pérdidas ante la incertidumbre internacional y el encarecimiento del crudo.
En Japón, el Nikkei ha cedido un 1,1%, mientras el índice Shenzhen de China retrocedió cerca de un 2%. Por su parte, la Bolsa de Shanghái ha perdido más de un 1,1% y el Hang Seng de Hong Kong cayó un 1,2%.
Más presión
La tensión también se trasladaba al mercado de deuda. La rentabilidad del bono español a diez años subía hasta el 4,162%, en un contexto de incertidumbre por el encarecimiento del petróleo y sus posibles efectos sobre la inflación.
A esta situación se sumaban las últimas actas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). La mayoría de sus miembros consideraba "apropiada" una nueva subida de los tipos de interés antes de terminar 2026.
