Los precios del petróleo vuelven a rozar los 100 dólares por barril debido a la amenaza de una tormenta en el Golfo de México y a la escalada de violencia en Yemen provocada por los hutíes. Los inversores evalúan estos recrudecidos ataques respaldados por Irán contra buques en la región, mientras observan con cautela el comportamiento del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Con este telón de fondo, el Ibex 35, que parte hoy desde los 19.444,2 puntos tras haber registrado un avance del 0,75% en la sesión previa, tendrá como principal objetivo mantener y defender el soporte técnico de los 19.350 puntos. Dentro de la composición del selectivo español, destaca el comportamiento de las acciones de Repsol.
Repsol disparó su margen de refino en el tercer trimestre hasta los 36,2 dólares por barril, lo que representa un espectacular incremento del 311% respecto al mismo periodo del año anterior y un 158,6% más que en el trimestre previo de 2026.
Este indicador, que mide la diferencia entre el coste de compra del petróleo crudo y el precio de venta de sus derivados procesados (como la gasolina y el diésel), constituye la métrica clave de rentabilidad para el negocio de la compañía.
Con este resultado, la petrolera alcanza niveles récord que superan ampliamente las cifras vistas durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania en 2022, cuando el margen máximo llegó a situarse en los 23,3 dólares por barril.
Esta extraordinaria mejora operativa no ha pasado desapercibida para el mercado; en los últimos días, los analistas de Barclays elevaron de forma significativa el precio objetivo de los títulos de Repsol desde los 32 hasta los 38 euros, manteniendo una recomendación de «sobreponderar».
Desde una perspectiva de análisis técnico, los títulos de Repsol muestran una clara proyección alcista sostenida por una impecable formación de mínimos y máximos relativos crecientes. Esta estructura de fondo se inició en abril de 2025 en la zona del entorno de los 8,50 euros y ha permitido al valor acumular una revalorización muy sustancial a lo largo de todo este tiempo.
En el gráfico de la cotización se aprecia además una importante fase de consolidación que comenzó en el primer trimestre del presente ejercicio. Este proceso culminó con la superación decisiva de la resistencia de los 24,30 euros a mediados del pasado mes de julio; un movimiento lateralizado previo que permitió a los inversores compradores acumular posiciones antes de dar paso a un nuevo y potente tramo al alza.
Evolución de las acciones de Repsol
Esta inercia compradora impulsó a los títulos de Repsol a marcar un máximo histórico intradiario el pasado 24 de septiembre en los 31,63 euros por acción. A partir de ese techo de mercado, la subida se ha detenido temporalmente para dar paso a un movimiento de corrección técnica que encaja a la perfección dentro del proceso alcista primario de fondo.
Un elemento determinante en la estructura gráfica de Repsol es que las medias móviles más representativas (corto, medio y largo plazo) mantienen una alineación y pendiente totalmente alcistas.
La media móvil de largo plazo actúa como pilar fundamental de la tendencia principal, mientras que la media de corto plazo se convierte en la referencia clave que los inversores vigilan estrechamente en la sesión de hoy para tratar de contener el actual ajuste correctivo del valor.
A corto plazo, es posible delimitar una franja de soporte y control técnico comprendida entre los 28,50 y los 28,80 euros por acción. Se trata de una zona crítica donde los compradores intentarán frenar las ventas, apoyados por unos niveles de sobreventa acumulada que sugieren una inminente reacción o rebote a favor de la tendencia principal.
El único escenario que podría provocar un deterioro técnico significativo en las acciones de Repsol y forzar la pérdida de la media móvil de 50 sesiones sería una corrección profunda y prolongada en la cotización del petróleo, el cual, de momento, se mantiene firmemente apoyado por encima de la cota de los 100 dólares por barril.
Por todo ello, de cara a plantear una estrategia operativa sobre Repsol, la acción se encuentra en una zona de precios óptima para experimentar un rebote técnico. Contamos con un nivel de soporte inmediato en los 28,45 euros, muy próximo a la cotización actual, y con el respaldo directo de la media móvil de 50 sesiones que transcurre por los 28,03 euros.
En consecuencia, habrá que vigilar la capacidad de respuesta de los compradores: una confirmación mediante la superación en precios de cierre diario del nivel de los 29,18 euros generaría una interesante señal de entrada en largo.
Esta orden de compra permitiría buscar un primer objetivo en los 29,90 euros por acción y un segundo objetivo hacia la zona de máximos en los 31,22 euros, situando el stop loss o nivel de protección por debajo de los 28,00 euros en base cierres.
