Eduardo Bolinches
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Las claves

La cotización del crudo mantiene su tendencia a la baja y cotiza cerca de los 101 dólares en la variedad Brent. Este descenso se produce tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible reunión con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en el marco de la cumbre de la ONU en Nueva York.

Por su parte, el Ibex 35 —que mantiene una incesante lucha por superar la barrera técnica que representan los 19.900 puntos— volverá a intentarlo en la sesión de hoy, poniendo el foco en mantener el nivel de los 19.500 puntos para evitar una caída de mayor calado. De entre los valores que componen el selectivo, centramos hoy nuestra atención en el comportamiento de las acciones de IAG.

La oferta de Apollo por easyJet reaviva el debate sobre la consolidación del sector aéreo europeo. Esta operación pone de relieve cómo activos estratégicos —tales como flotas, slots y pedidos de aviones— ganan valor por sí mismos, lo que, según Bank of America (BofA), podría impulsar nuevas operaciones corporativas en la industria.

En este escenario, BofA señala a IAG y Ryanair como sus opciones preferidas en bolsa, manteniendo para ambas una recomendación de compra, si bien ha recortado su precio objetivo para IAG hasta los 6,40 euros por acción.

Es sabido que el elevado precio de materias primas clave como el combustible impacta de lleno en la estructura operativa de las aerolíneas. Esta presión ha llevado a reducir prácticamente un 4% su previsión de EBIT para IAG en 2026, situándola en 4.340 millones de euros.

Aun así, las firmas de inversión mantienen en general una visión favorable sobre el potencial de generación de beneficios del grupo a medio plazo; las estimaciones apuntan a un crecimiento anual compuesto del beneficio por acción (BPA) cercano al 12 % entre 2025 y 2030.

Si nos centramos en el comportamiento técnico de los títulos de IAG, observamos que, tras el primer trimestre de 2026 y después de alcanzar la zona de los 3,80 euros por acción tras la finalización de un importante ajuste técnico, la compañía fue capaz de rehacerse y dibujar una secuencia de mínimos crecientes.

Este movimiento llevó el precio de sus títulos, durante el pasado mes de junio, a buscar la zona de los 5,70 euros, donde dejó un doble techo de mercado que los bajistas aprovecharon para provocar una caída sustancial del precio de su cotización.

Las recientes subidas en el precio del crudo provocaron que los bajistas incrementaran sus posiciones vendidas y que los alcistas pausaran la compra de títulos. Esto desencadenó una importante caída del precio de sus acciones desde los 5,70 hasta la zona de los 4,75 euros, nivel que se ha alcanzado en las últimas sesiones.

Evolución de las acciones de IAG Eduardo Bolinches TradingView

Esta intensa fase de ajuste ha cercenado prácticamente un 17 % de su capitalización bursátil desde los máximos del año, perdiendo soportes importantes como los 5,30 euros y la zona de apoyo claro que el valor intentó consolidar en los 5,00 euros.

Sin embargo, existe un factor positivo y relevante para el valor: si trazamos los niveles de retroceso proporcional de Fibonacci a todo el impulso alcista previo (desde los 3,80 hasta los 5,70 euros), observaremos que la zona de los 4,75 euros coincide exactamente con el nivel del 50% de esta figura técnica.

En ese punto preciso converge también la media móvil de 200 sesiones con el soporte horizontal clave, creando una intersección técnica crucial que está permitiendo reaccionar a los compradores.

No obstante, las acciones de IAG no despejarán todas las dudas a menos que su cotización se sitúe con claridad por encima de los 5,00 euros. En ese momento, IAG habría superado tanto una resistencia horizontal importante como la media móvil de 100 sesiones que discurre por dicha zona, eliminando dos barreras técnicas de calado que frenan su avance en el corto plazo.

Por tanto, se necesitaría una mayor firmeza por parte de los compradores, acompañada idealmente de un recorte adicional en el precio del petróleo que aporte los argumentos fundamentales necesarios para batir esa resistencia. Asimismo, cabe señalar que los indicadores técnicos adelantados no sugieren sobrecompra excesiva en estos momentos, lo que deja margen para el rebote.

Con este mapa técnico sobre la mesa, si ya tenemos títulos de IAG en cartera, no deberíamos permitir que el valor pierda la zona de los 4,75 euros. De hacerlo, aumentaría notablemente la probabilidad de ir a cerrar el hueco alcista que permanece abierto desde el pasado 25 de mayo con origen en los 4,56 euros, si bien es un escenario al que de momento otorgamos una baja probabilidad.

En cambio, si aún no tenemos títulos de IAG en cartera, lo más prudente es esperar a que el valor supere la cota de los 5,02 euros para dar por rebasadas las resistencias que bloquean su avance.

Si este movimiento se confirma con los filtros adecuados (es decir, dos cierres diarios consecutivos o uno semanal por encima de dicho nivel), se activaría una interesante señal de compra para el corto plazo. Esto nos permitiría formular una orden de entrada con un primer objetivo situado en la zona de los 5,20 euros.

En cuanto a la orden de protección, si se cumplen las condiciones para implementar esta estrategia, debería ubicarse en el origen del hueco alcista generado en la sesión de hoy, situándola por debajo de los 4,90 euros por acción en base a cierres.