Las bolsas despiden la semana con inquietud ante la perspectiva de un conflicto militar duradero entre Washington y Teherán que se extienda más allá de la actual administración estadounidense. Con todo, la mayor preocupación de los inversores continúa siendo el imparable encarecimiento del crudo.
En este contexto, el Ibex 35 buscará en el dato de inflación estadounidense la excusa necesaria para iniciar un rebote que le permita acercarse de nuevo a la cota de los 20.000 puntos perdida durante la semana. Dentro de su selectivo, destaca de forma clara el comportamiento de las acciones de Banco Santander.
Son varios los factores fundamentales que están impulsando la cotización de Banco Santander en los primeros compases de la sesión. En primer lugar, la entidad anunció recientemente la conclusión de una reducción de capital representativa del 3,08% de su capital social.
A esto se suma que el banco ha alcanzado ya un 25,7% de ejecución de su programa de recompra de acciones de 1.825 millones de euros en su tercera semana de vigencia.
Este plan de recompra implica el reparto del 25% del beneficio obtenido entre enero y junio del presente ejercicio (que ascendió a 7.328 millones de euros), mientras que el otro 25% se distribuirá en forma de dividendo en efectivo sujeto a votación.
Con ello, la entidad cántabra reafirma su compromiso de retribuir el 50% de sus ganancias entre sus accionistas. Asimismo, el lanzamiento de sus primeros productos de inteligencia artificial aplicados a la banca de inversión actúa como un atractivo adicional para captar nuevo capital institucional.
Desde una perspectiva de largo plazo, el gráfico de Banco Santander muestra una estructura primaria con una tendencia de fondo rotundamente alcista. Esta fortaleza se refleja en una revalorización continuada que consolida el interés de los inversores.
Evolución de las acciones de Banco Santander
La entidad acumula en el último ejercicio una revalorización superior al 28%, dando continuidad al avance de más del 132% logrado durante 2025 y consolidándose como un activo de gran atractivo para los accionistas.
A nivel técnico, se aprecia un repunte del volumen comprador en las zonas de soporte clave materializadas durante los últimos meses, especialmente en el entorno de los 11,60 euros y en el posterior throwback hacia los 12,10 euros. Este comportamiento sugiere que las manos fuertes del mercado han estado acumulando posiciones de cara al medio y largo plazo.
Esta solidez queda respaldada por una doble directriz alcista: una de fondo iniciada en los mínimos de abril de 2025 y otra secundaria desde los mínimos de junio, con una pendiente más pronunciada que evidencia una aceleración en la entrada de flujo comprador.
Centrándonos en el corto plazo, el valor presenta un soporte clave y contundente en los 12,55 euros por acción, nivel donde ha consolidado niveles durante las últimas semanas. Esta zona cuenta con el respaldo de la media móvil de 50 sesiones, la cual frenó la presión bajista durante la semana y permitió alejarse de mínimos tras haber sido perforada de forma intradiaria el pasado miércoles.
En estos momentos, el valor cotiza en un punto intermedio entre su zona de soporte clave y la resistencia de los 13,12 euros, correspondiente a sus máximos históricos.
Con este escenario, el conjunto de sus tres medias móviles más representativas mantiene una pendiente claramente alcista. Aunque los niveles de sobrecompra continúan algo elevados, esto no frena al valor para seguir siendo una de las opciones más claras del mercado español.
Para quienes ya tengan títulos en cartera, la recomendación es mantener la posición mientras no se produzca un cierre diario por debajo de los 12,44 euros (nivel por donde pasa la media móvil de 50 sesiones), cuya pérdida implicaría un escenario correctivo que, por el momento, no muestra elevadas probabilidades de ocurrir.
Para quienes no tengan acciones y busquen incorporarse, se pueden tomar posiciones en el momento actual limitando la exposición a un máximo de un tercio del capital habitualmente destinado a este tipo de valores.
El primer objetivo operativo se sitúa en la zona de máximos históricos de los 13,12 euros por acción. Si finalmente logra superar esta resistencia, el valor entraría en subida libre técnica y absoluta en gráfico adaptado a dividendo y ampliación, acelerando la tendencia alcista.
Como orden de protección ante la elevada volatilidad de la renta variable, la parada de pérdidas (stop loss) debe situarse por debajo de los mínimos de ayer, fijados en los 12,52 euros en base cierres.
