Eduardo Bolinches
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Las claves

La tensión en los mercados no cede. La reciente escalada del precio del petróleo, sumada al alza en el rendimiento de los bonos soberanos, mantiene en vilo a los inversores internacionales.

Tras una sesión débil anoche en Wall Street, el Ibex 35 —que parte hoy desde los 19.695 puntos— tendrá la clara misión de volver rápidamente hacia la zona de los 20.000 puntos, un nivel psicológico muy importante que ha quedado atrás en las últimas jornadas. Si miramos el comportamiento individual de los valores de su composición, destacan en el lado positivo las acciones de Telefónica.

Uno de los catalizadores fundamentales que está favoreciendo los avances de hoy de la operadora es el incremento del precio objetivo por parte de BBVA, que lo eleva desde los 3,20 hasta los 3,80 euros por acción, acompañado además de una mejora en su recomendación, que pasa de "infraponderar" a "neutral".

Asimismo, existe otro hecho destacado que impulsa la cotización de las telecos en la mañana de este jueves: las grandes compañías europeas del sector (Telefónica, Orange, Vodafone Group y Deutsche Telekom) se encuentran negociando la creación de una alianza para prestar servicios de satélite en Europa y ofrecer así conectividad directa a los dispositivos móviles. De concretarse este acuerdo, el impacto sería altamente positivo.

Analizando los títulos de Telefónica desde un punto de vista técnico, si nos centramos en la perspectiva de largo plazo, observamos un marcado declive del valor en forma de máximos y de mínimos relativos decrecientes con origen en la zona de máximos alcanzados en agosto de 2025, cerca de los 4,50 euros por acción.

Esta senda bajista concluyó con la formación de un suelo de mercado en los 3,11 euros, tras perder durante dicho periodo más del 30% de su capitalización bursátil, una depreciación que logró recuperar parcialmente en los meses posteriores con una subida que se prolongó hasta la zona próxima a los 4,00 euros.

Fruto de la renovada presión bajista, Telefónica ha vuelto a ejecutar un ajuste correctivo de bastante consideración, elevando drásticamente la volatilidad del activo. El precio ha estado luchando de forma reiterada contra el conjunto de sus medias móviles más representativas (corto, medio y largo plazo), una batalla técnica que continúa librándose en estos momentos.

En el gráfico de corto plazo, el título muestra una estructura claramente lateralizada, acotada entre los 3,55 euros por la parte inferior y prácticamente los 3,70 euros en la parte más alta.

El valor mantiene una constante fricción con sus niveles dinámicos de referencia, destacando la media móvil de 200 periodos como soporte clave por abajo y la media móvil de 100 sesiones actuando como resistencia principal en la zona superior.

Evolución de las acciones de Telefónica Eduardo Bolinches TradingView

Con unos niveles de sobreventa que comienzan a ser relevantes tras el castigo acumulado en las últimas sesiones, Telefónica ha generado un apoyo muy claro en la media móvil de 200 periodos de largo plazo, que transcurre por la zona de los 3,56 euros.

Este nivel se sitúa muy cerca de los mínimos intradiarios alcanzados en la jornada de ayer, desde donde hoy intenta estructurar un rebote técnico que le permita situarse por encima de su primera resistencia intermedia, localizada en los 3,64 euros.

Teniendo en cuenta el contexto actual, la probabilidad de que Telefónica consiga romper al alza la cota de los 3,64 euros es elevada, lo que abriría la puerta a un nuevo tramo alcista con el objetivo de testear niveles superiores.

Por tanto, y a pesar de que el índice de referencia Ibex 35 se encuentra bastante congestionado al filo de los 20.000 puntos —un nivel de resistencia clave y barrera psicológica que impide al selectivo avanzar con mayor soltura—, estimamos la siguiente hoja de ruta operativa.

Si ya tenemos títulos de Telefónica en cartera, la recomendación principal es mantener las posiciones, fijando un nivel de invalidación o stop loss por debajo de los 3,53 euros. Una perforación de esa cota ampliaría el movimiento correctivo hacia la siguiente zona de soporte mayor, situada en torno a los 3,45 euros.

Por el contrario, si no tenemos títulos en cartera y buscamos rentabilidad, deberemos esperar a que la cotización supere la zona de los 3,64 euros confirmada mediante dos cierres diarios consecutivos o un cierre semanal.

Esta validación avalaría la entrada de órdenes de compra (posiciones largas), fijando un primer objetivo en la siguiente resistencia dinámica de los 3,68 euros. Por encima de esa barrera, los avances de medio plazo podrían extenderse hacia la zona de los 3,75 euros, un escenario que requerirá un seguimiento estrecho una vez alcanzada la primera meta.

En cualquiera de los casos, y si se cumplen las condiciones para activar la estrategia compradora, se aconseja establecer una orden de protección ajustada para no comprometer el capital.

La regla de gestión monetaria pasaría por no perder el 50% del cuerpo de la vela desplegada en la jornada de ayer, asegurando que no se perfore en ningún caso la zona de los 3,59 euros en base cierres.