Eduardo Bolinches
Publicada
Las claves

La falta de avances en las negociaciones entre EEUU e Irán respecto al acuerdo de paz y la reapertura de Ormuz ha impulsado hoy al alza la cotización del petróleo, en un contexto de calma en las bolsas.

En la víspera, el Ibex 35 solamente pudo consolidar los niveles alcanzados durante las últimas sesiones. Queda pendiente tanto el alcance de los 20.300 puntos como la consolidación de niveles por encima de los 20.000. Si analizamos los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de Repsol.

Uno de los catalizadores que impulsa el precio de las acciones de Repsol en la jornada de hoy son las nuevas alzas en el precio del crudo. Mientras se redactan estas líneas, la cotización se sitúa en la zona de los 89 dólares por barril en el caso del Brent, de referencia en Europa, y por encima de los 83 dólares en el caso del West Texas; un impulso que favorece claramente a los títulos de la petrolera.

El interés que despierta Repsol entre los inversores va mucho más allá de las fluctuaciones puntuales del mercado. Un pilar clave de su atractivo en el Ibex 35 radica en su firme compromiso con la retribución al accionista.

De cara a 2026, la energética contempla abonar 1,051 euros brutos por título en efectivo —lo que supone un incremento cercano al 8 % respecto al ejercicio anterior—, medida que complementará con un programa de recompra de acciones propio valorado en hasta 350 millones de euros.

Además, tal y como se ha comunicado a la CNMV tras la presentación de los resultados financieros del primer semestre de 2026, Repsol ha admitido que sigue de cerca la evolución política e institucional de Venezuela y mantiene una relación de máxima cercanía con el equipo de gobierno venezolano, en un esfuerzo por adecuar el alcance de las actividades autorizadas en el país.

Teniendo en cuenta este escenario y analizando los títulos de Repsol desde el punto de vista técnico, observamos un valor muy alcista para el corto, medio y largo plazo. Desde abril de 2025, con origen en la zona de los 8,56 euros por acción, Repsol mantiene una estructura en forma de pauta de mínimos y máximos crecientes.

En los últimos meses ha experimentado un aumento de la volatilidad y ha atravesado fases de ajuste importantes, pero rápidamente han sido resueltas por las posiciones alcistas que se han retomado en cuanto han elevado los niveles de sobreventa.

Muestra de ello es el retroceso ocurrido durante los meses de marzo y abril, donde los alcistas finalmente retomaron la senda e impulsaron al valor hasta alcanzar máximos históricos intradía en la zona de los 26,76 euros, nivel registrado durante la jornada del pasado 30 de julio.

Evolución de las acciones de Repsol Eduardo Bolinches TradingView

A muy corto plazo, Repsol se encuentra en plena fase de consolidación. En su gráfico se aprecia la formación de un rango lateral entre la zona próxima a los 25 € y, por arriba, los máximos históricos mencionados. A medio camino se ubica una zona de resistencia (anterior soporte) en los 25,70 euros, que el valor está resolviendo en la jornada de hoy.

La apertura de este martes ha sido alcista y Repsol se ha permitido abrir con un pequeño hueco al alza. Este podría convertirse en un hueco de continuidad si durante la sesión no se cierra; es decir, si la cotización no cae en ningún momento por debajo del nivel de cierre de ayer, situado en la zona de los 25,74 euros.

Si esto no ocurre, se elevarán drásticamente las probabilidades de atacar los máximos históricos. Finalmente, si el precio del crudo sigue avanzando tal y como se estima, Repsol podría seguir avanzando con firmeza y determinación para entrar en subida libre técnica y absoluta en gráfico adaptado a dividendo y ampliación.

Adicionalmente, al examinar sus indicadores adelantados, se observa que la petrolera todavía no presenta niveles de sobrecompra importantes, sino que se encuentra en plena zona neutral, lo que permitiría nuevos avances sin grandes dificultades.

Asimismo, el conjunto de sus tres medias móviles más representativas mantiene una pendiente alcista y se sitúa muy por debajo del precio actual. Esto refleja una gran fortaleza técnica en la que se pone en valor la solidez de los soportes horizontales mientras el título sigue avanzando.

Por lo tanto, para quienes ya tengan títulos de Repsol en cartera y estén obteniendo rendimientos positivos, lo adecuado sería establecer una orden de protección. Esta pasaría por no perder la zona de los 24,90 euros en niveles de dos cierres diarios consecutivos o uno semanal por debajo de dicho nivel, ya que cotizar inferior a ese umbral implicaría el inicio de una fase correctiva que podría ser bastante virulenta.

Para quienes aún no tengan títulos de Repsol, un segundo cierre diario consecutivo por encima de la zona de los 25,70 euros (tras haberse registrado ayer el primero), el cual podría darse en la sesión de hoy, generaría una señal de entrada en el lado largo o alcista muy positiva.

Esto permitiría a las acciones avanzar hasta el primer objetivo situado exactamente en máximos históricos (26,76 euros). Por encima de ese nivel, el valor entraría en subida libre, rompería máximos y ampliaría horizontes buscando objetivos mucho más ambiciosos.

Finalmente, para controlar el riesgo ante un eventual giro del valor en contra, se deberá establecer una orden de protección no más alejada del 3 % desde el nivel de entrada.