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Las claves

Los nuevos máximos del Ibex 35 por encima de los 20.000 puntos por primera vez en la historia -el lunes cerró la sesión en los 20.173- ilusionan a los inversores internacionales, que han puesto sus ojos sobre España y su bolsa.

La salud macroeconómica de España es tan buena, que las gestoras y bancos de inversión extranjeros atisban nuevos máximos históricos del selectivo bursátil español.

Ni los casos de corrupción política que se investigan en nuestro país y desestabilizan al Gobierno de coalición y al PSOE, ni el hecho de que los éxitos macro de España no se estén traduciendo en una mejora individualizada del modo de vida de las familias y los trabajadores españoles, hacen cuestionarse a las manos fuertes del mercado si España es un buen destino para sus inversores: lo es, y cada vez más, por muchas razones.

Desde 2022, el crecimiento de España ha sido claramente superior al del conjunto de la eurozona. El fuerte crecimiento español aporta, aproximadamente, 0,2 puntos porcentuales al crecimiento total de la eurozona, dado que España representa el 8,9% del PIB de la unión monetaria, conforme a los cálculos de Ossiam, una gestora de activos afiliada a Natixis IM.

¿Y a qué se debe esta diferencia de crecimiento entre España y el resto de la zona euro?

Patrick Artus, asesor económico sénior de Ossiam, señala un primer motivo: el crecimiento del empleo, impulsado por la contribución de la inmigración. "Además", matiza, "los trabajadores extranjeros tienen cada vez una mayor presencia en actividades de alto valor añadido. Gracias a ello, España está registrando un fuerte crecimiento del empleo a pesar del envejecimiento de la población".

Otras causas relacionadas son, a juicio del asesor bajo el paraguas de Natixis, la importancia del turismo y de las exportaciones de servicios distintos del turismo. También los bajos costes laborales en España, que "aumentan el atractivo del país para la inversión", lo que "explica la resiliencia que ha mostrado la producción manufacturera desde 2017".

Asimismo, influye "el rápido incremento del poder adquisitivo de los salarios, impulsado, en parte, por el importante incremento del salario mínimo", que está favoreciendo el crecimiento del consumo de los hogares. En tanto que la recuperación de la productividad laboral, que hasta 2021 había mostrado un crecimiento muy limitado, actualmente crece a un ritmo superior al del conjunto de la eurozona.

Como informó este periódico, con estos mimbres, más la tendencia favorable del 'Sell America', junto a la fuerte defensa energética que juegan las renovables en España frente a las tensiones derivadas de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, los analistas pronostican que el Ibex 35 podrá alcanzar otra cota histórica en los 20.500-21.000 puntos a corto y medio plazo. Y si el empuje macro de Europa acompaña, podrían llegarse hasta los 22.000 enteros a más largo plazo.

Regularizar inmigrantes

Otro banco de inversión de referencia como es Deutsche Bank también hace bueno el panorama económico español. Sus expertos estiman que España sea una de las economías más resistentes de la zona euro ante la crisis de los precios de la energía de 2026, al igual que lo fue en 2022. Así, prevén que la economía española crecerá un 1,8% en 2026.

"El perfil de crecimiento de España sigue liderado principalmente por la demanda interna, que proporciona un grado de resiliencia frente a perturbaciones de la demanda externa", resalta un reciente informe de perspectivas elaborado por el banco germano.

"La inmigración y el crecimiento demográfico siguen apoyando la oferta de mano de obra, especialmente en el sector servicios, lo que ayuda a España a evitar la escasez de mano de obra observada en otros países europeos", dice Deutsche Bank en su documento.

Y pone especial énfasis en que "los efectos de la reciente regularización masiva de inmigrantes indocumentados empiezan a reflejarse en las cifras de empleo".

Cabe recordar que, al cierre del plazo el pasado 30 de junio, se habían presentado 1.174.978 solicitudes para la regularización extraordinaria del Gobierno. Al finalizar julio, 262.475 personas ya estaban regularizadas y dadas de alta en la Seguridad Social. Si se incluyen las autorizaciones provisionales, la cifra ronda el medio millón de personas.

Con todo, también EL ESPAÑOL-Invertia ha informado de que los inmigrantes regularizados han salvado la afiliación en julio, pero han provocado la mayor subida del paro desde 2008. Y en clave política, que regularizar inmigrantes recupera el empleo veraniego y permite a Pedro Sánchez presumir de mercado laboral de cara a las próximas elecciones en 2027.