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Las claves

El Ibex 35 ha vuelto a batir otro récord histórico superando los 20.000 puntos, y los inversores ya se preguntan dónde está el próximo techo del selectivo bursátil español.

La respuesta, a corto y medio plazo, está en los 21.000 enteros. El empuje de sectores como la banca y las energéticas juegan a su favor, así como la tendencia global anti-Trump del 'Sell America', que puede redirigir más flujos de dinero hacia el parqué español y otros mercados europeos, asiáticos o latinoamericanos.

A más largo plazo, podrían atisbarse los 22.000 del Ibex 35, aunque para eso habrían de cumplirse más condicionantes, según los expertos consultados.

Primer paso: los 21.000

"Creemos que el Ibex 35 todavía tiene recorrido hasta una zona de 20.500-21.000 puntos durante los próximos meses, mientras que un movimiento hacia los 22.000 puntos exigiría un escenario mucho más favorable y, hoy por hoy, no constituye nuestra previsión central", reconoce Manuel Pinto, responsable de Análisis de XTB España.

La diferencia respecto a hace unos meses es que, a su juicio, el siguiente tramo alcista del índice ibérico ya no dependerá tanto de los bancos, sino de la capacidad del mercado para ampliar el número de ganadores.

Dentro de este nuevo liderazgo, desde XTB consideran que las utilities (energéticas que proveen de luz y gas a la población) pueden convertirse en uno de los sectores más interesantes.

"Ya no sólo por su tradicional rentabilidad por dividendo, sino porque confluyen varios motores estructurales de crecimiento: el fuerte aumento de la demanda eléctrica derivado de la IA y los centros de datos, la necesidad de reforzar las redes de transporte y distribución, la transición energética y, cada vez más, las inversiones necesarias para adaptar las infraestructuras al cambio climático y a episodios de calor extremo. Todo ello convierte a las utilities en un sector de crecimiento, además de refugio", apunta Pinto.

José Ramón Iturriaga, socio y gestor en Abante, pone el foco en los bancos, a fin de cuentas el sector estrella de la bolsa española por su primer peso relativo: "Tras los últimos resultados, está cotizando por debajo de diez veces los beneficios del año que viene".

"Si asumimos que los beneficios van a crecer por encima del 10% anual compuesto los próximos tres años y que, por esos beneficios, el mercado probablemente va a estar dispuesto a pagar un múltiplo más alto, podríamos asumir sin mucha dificultad que el sector tiene un potencial de un 50% a dos o tres años vista", tal y como estima Iturriaga.

Luis Olazábal, responsable de Soluciones de Inversión para España de Julius Baer, afirma que en el banco privado suizo siguen siendo positivos con la bolsa española y recomiendan sobreponderarla dentro de las carteras de renta variable.

Más allá de niveles objetivo, que no utilizan para su posicionamiento, "nos centramos en el muy sólido crecimiento de beneficios (15% este trimestre por el momento), donde vemos dos motores principales con potencial para seguir dando buenos resultados". Y vuelve a referirse a los bancos y las utilities.

Olazábal asevera sobre la banca que "disfruta de una curva de tipos de interés que debería permitirle seguir generando buenos márgenes de intermediación", con una dinámica muy positiva de concesión de crédito, lo que "debería ayudarle a seguir generando un buen crecimiento de beneficios y continuar con su sana política de pago de dividendos y recompra de acciones".

Y sobre las energéticas, el segundo sector con mayor peso dentro del Ibex 35, apuntala que "España es un país atractivo para inversión en centros de datos al haberse convertido en unos de los mercados eléctricos más baratos de Europa gracias a la alta penetración de energías renovables".

Así pues, el Ibex 35 sigue marcando nuevos máximos históricos, "pero esta vez el liderazgo no está en la IA, sino en la economía tradicional", recuerda Javier Molina, analista de Mercados de eToro. "Mientras Estados Unidos depende de las grandes tecnológicas, España está captando capital gracias a la banca, las infraestructuras y unas valoraciones todavía razonables, apoyadas por una economía que sigue sorprendiendo al alza".

En sentido amplio, Iturriaga, de Abante, cree que lo más relevante del hito logrado por el Ibex 35 es que romper una cifra tan redonda como los 20.000 puntos atrae la atención de los inversores internacionales sobre la bolsa española. "En un momento como el actual, donde hay cierto mar de fondo en las bolsas internacionales, la bolsa española brilla con luz propia entre las europeas".

'Sell America'

A ello podría sumarse otro elemento que el mercado quizá infravalora: una nueva rotación internacional de capital por la campaña del 'Sell America'. 'Sell America' es una estrategia y tendencia de los mercados financieros que consiste en la venta masiva de activos estadounidenses -como bonos del Tesoro, acciones y dólares- por parte de inversores extranjeros o gobiernos.

Durante parte del año pasado, los inversores vieron aparecer el movimiento conocido como 'Sell America', provocado por unas valoraciones muy exigentes en Wall Street, un dólar más débil y ciertas dudas sobre la sostenibilidad del déficit estadounidense.

"Si esa tendencia vuelve a ganar protagonismo con políticas que reducen la falta de credibilidad de la Fed, los aranceles de la Administración Trump, o medidas del Tesoro para intervenir el mercado de divisas o bonos, parte de estos flujos podrían dirigirse hacia mercados europeos que siguen cotizando con descuentos relevantes frente a Estados Unidos", pone de manifiesto Pinto, de XTB.

Para quien "España sería uno de los principales beneficiados por sus valoraciones, el crecimiento económico y el elevado peso de compañías ligadas a la economía real".

22.000… ¿por qué no?

Al analista de XTB los 21.000 puntos del Ibex 35 le parecen "alcanzables si continúan sorprendiendo los beneficios empresariales, el petróleo se estabiliza y el mercado confirma esta ampliación del liderazgo".

Sin embargo, los 22.000 enteros del selectivo español "exigirían además una mejora más clara del crecimiento europeo, una reducción adicional de las tensiones geopolíticas y que la IA termine impulsando los beneficios de un número mucho mayor de compañías". Pero ya nada parece imposible para el Ibex 35.