Los inversores se muestran cautos pero optimistas tras aliviarse la tensión en Oriente Próximo por los contactos sobre el estrecho de Ormuz y el anuncio de un acuerdo de desarme en Gaza por parte de EEUU. Esto ha reducido los temores a cortes energéticos, aunque el sentimiento general del mercado sigue siendo frágil.
El Ibex 35, que sigue inmerso en una intensa batería de resultados empresariales, se acerca cada vez más a la cota psicológica y representativa de los 20.000 puntos, buscando cerrar el mes por encima de este nivel. Analizando los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de ACS tras la presentación de sus cuentas anuales.
A diferencia de un sector de la construcción fuertemente condicionado por los tipos de interés y la inversión pública, ACS continúa avanzando a un ritmo superior.
El grupo presidido por Florentino Pérez cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto ordinario de 510 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 13,3% respecto al año anterior y consolida su sólida tendencia al alza.
Impulsada por estos resultados, la compañía ha elevado sus previsiones para el conjunto del ejercicio, aumentando su objetivo de crecimiento anual. Con este ajuste, ACS prevé alcanzar un beneficio ordinario de entre 1.110 y 1.155 millones de euros, fijando así un nuevo récord histórico.
Si analizamos las acciones de ACS bajo la lupa técnica, observamos que el valor mantenía una estructura de fondo muy alcista desde hace tiempo, prácticamente desde inicios del ejercicio 2024.
Esta tendencia al alza impulsó el precio de sus títulos hasta alcanzar unos máximos históricos en formato intradía el pasado 7 de mayo, marcando los 139,10 euros por acción.
Sin embargo, en el medio plazo y tras alcanzar esos máximos, los títulos de ACS iniciaron una corrección bastante intensa. En un primer momento, esta caída llevó a la cotización a tantear el soporte creciente de su directriz alcista principal en la zona de los 114 euros.
Evolución de las acciones de ACS
Tras reaccionar positivamente desde ese nivel para tratar de anular el envite bajista, la cotización volvió a sufrir un proceso correctivo en la zona de los 132 euros que provocó la pérdida de dicha directriz y, por tanto, el deterioro de su tendencia de medio plazo, que ha pasado a ser neutral.
Lo más relevante que ha acontecido recientemente en el valor ha sido el apoyo claro en el soporte de los 104,50 euros, nivel muy cercano a la media móvil de 200 periodos.
Esta zona ha logrado frenar a los bajistas y desde ella se está iniciando una potente fase de recuperación y rebote técnico, acumulando ya dos jornadas consecutivas de avances que sitúan a la cotización frente a una resistencia importante, cuya superación abriría paso a un nuevo e interesante tramo alcista.
Hablamos de la resistencia de los 115 euros, un nivel que funcionó como suelo de mercado durante los pasados meses de abril y junio. En cuanto a los indicadores técnicos adelantados, se observan niveles de sobreventa importantes que sugieren que el rebote técnico podría tener continuidad a muy corto plazo.
Además, se aprecia un destacado incremento en el volumen de contratación cerca de la zona de los 105 euros, lo que invita a pensar que las manos fuertes han tomado posiciones alcistas en estos niveles, elevando sensiblemente las probabilidades de continuar al alza.
En la medida en que ACS logre eliminar el sesgo bajista —es decir, la secuencia de máximos decrecientes iniciada desde junio— mediante la superación de la zona de los 115,20 euros por título, el valor generará una interesante señal de entrada en el lado largo o alcista. Esta superación nos permitirá introducir una orden de compra fijando un objetivo claro en el entorno de los 120 euros.
La orden de protección asociada a esta estrategia, destinada a invalidar la posición ante cualquier giro inesperado del mercado, debería situarse por debajo de los mínimos marcados en la sesión de hoy o del soporte reciente de los 113,40 euros en base cierres.
En resumen, hablar de ACS a largo plazo es hablar de un valor atractivo bajo el punto de vista técnico, aun cuando a medio y corto plazo no lo sea tanto.
No obstante, es importante matizar que el título se encuentra en una fase de rebote técnico muy interesante desde un soporte clave, acompañada por un proceso de acumulación de papel muy reciente. El valor tiene ahora pendiente superar la zona de los 115 euros, por encima de los cuales se abriría la puerta a nuevos e interesantes objetivos alcistas.
