Eduardo Bolinches
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Las claves

El temor por la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial ha provocado una nueva racha de pérdidas para los fabricantes de semiconductores a escala global, afectando tanto a los mercados asiáticos como a Wall Street. Ni siquiera el continuo descenso en los precios del petróleo ha logrado frenar la cautela de los inversores.

El Ibex 35, por su parte, tras dejar en la víspera una sensación agridulce por haber marcado nuevos máximos históricos en formato intradiario pero no en base cierres, afronta hoy martes una nueva oportunidad para conseguirlo. Entre los valores que lo componen destaca el comportamiento positivo de las acciones de Cellnex.

Uno de los factores que está favoreciendo los avances en la compañía de telecomunicaciones, y que podría reportarle beneficios a corto y medio plazo, es que Vodafone España planea cambiar de proveedor de torres tras la llegada de Zegona. Para lograr esta sustitución total, la operadora bajo el mando del fondo apostará por desplazar su equipamiento a emplazamientos gestionados por Cellnex, American Tower (ATC) y firmas de menor escala.

Además, Cellnex Telecom está estudiando diversas opciones estratégicas en un esfuerzo por aligerar su carga financiera. La preocupación de los inversores por los niveles de endeudamiento y la consolidación de sus clientes ha hecho mella en el valor, que prácticamente ha perdido la mitad de su capitalización bursátil durante los últimos seis años.

Desde el punto de vista técnico, observamos un comportamiento muy volátil en la cotización de Cellnex. Para entender su situación actual, conviene centrarnos en los máximos alcanzados durante el último trimestre del ejercicio 2024, donde el valor se aproximó a la cota de los 36 euros por título.

A partir de ahí, la compañía inició una estructura de máximos y mínimos relativos decrecientes hasta buscar la zona próxima a los 24 euros, nivel que constituye un suelo de mercado a medio plazo relativamente fiable.

En el corto plazo, los vaivenes en la cotización son constantes. Estas idas y venidas han propiciado repuntes muy importantes, como el protagonizado a principios de este ejercicio, cuando Cellnex, desde la zona de soporte mencionada y hasta los máximos del pasado mes de marzo, se revalorizó más de un 33% para volver a caer posteriormente a tantear dicho nivel.

Durante los meses de abril y junio, el valor experimentó un comportamiento muy lateral que hacía pensar en el inicio de un nuevo movimiento alcista a breve plazo. Sin embargo, los bajistas provocaron una nueva recaída hacia la zona de los 24 euros por acción, donde los títulos de Cellnex Telecom han vuelto a encontrar un apoyo claro.

Evolución de las acciones de Cellnex Eduardo Bolinches TradingView

En el muy corto plazo, el precio está reaccionando, de nuevo, desde ese soporte de los 24 euros. Por encima de la cotización actual se sitúa el conjunto de sus tres medias móviles más representativas (corto, medio y largo plazo) que podrían frenar su avance. Hablamos de la franja comprendida entre los 26,90 y los 27,48 euros por acción, sumada a la presencia de una resistencia horizontal en la zona de los 27,30 euros.

Por todo ello, conviene mantener la prudencia y no dejarse llevar en exceso por el rebote actual, ya que la cotización se encuentra muy cerca de un conjunto de referencias técnicas relevantes que deberían actuar como freno.

Con este escenario técnico sobre la mesa, si nos planteamos aproximarnos a la compañía, se pueden formular dos posibles estrategias operativas:

La primera de ellas consistiría en esperar una recaída hacia la zona de los 25,90 euros por acción.

En ese nivel, Cellnex habrá aligerado los niveles de sobrecompra actuales y estará preparada para continuar el rebote hacia los 27,45 euros, cota que consideraremos como su principal objetivo a corto plazo. En este escenario, la orden de protección quedaría situada por debajo de los 25 euros en cierres.

Por el contrario, si Cellnex mantiene la fortaleza actual y da continuidad al rebote técnico, esperaremos a que el valor supere la franja de los 27,50 euros (en niveles de dos cierres diarios consecutivos o uno semanal) para tomar posiciones alcistas.

Esto nos permitiría introducir una orden de compra con un primer objetivo en los 28,90 euros por acción —su siguiente resistencia horizontal— tras haber dejado atrás los obstáculos técnicos previamente analizados.

Para esta segunda alternativa estratégica, la orden de protección se fijaría por debajo de los 26,90 euros en base cierres.