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Las claves

El mercado se encuentra en pleno 'tsunami' de resultados empresariales y entre la multitud de cuentas que se hacen públicas estos días, los inversores esperan con ganas conocer las cifras de las grandes compañías tecnológicas.

Esta semana ha sido el turno de Alphabet y Tesla, aunque ninguna de las dos ha logrado convencer a los accionistas tras hacer públicos sus números. Todo a pesar de que la matriz de Google incrementó su beneficio en un 298%.

¿El motivo? Que ambas han elevado su previsión de gasto de capital para financiar infraestructuras de inteligencia artificial. Y esto vuelve a poner encima de la mesa el matiz que articula la narrativa de la IA en los mercados financieros: los inversores sólo están dispuestos a apostar por la tecnología si las ganancias y los flujos de caja crecen a la par.

Así lo resalta Lale Akoner, estratega global de mercados de eToro, que también hace hincapié en las diferencias de ambas compañías, que forman parte de las llamadas '7 Magníficas de Wall Street'.

En el caso de Alphabet, el varapalo tras presentar resultados fue menos esperado si se tienen en cuenta los mismos. La compañía aumentó su beneficio del segundo trimestre un 298% en comparación con el mismo periodo del año anterior y ganó 112.107 millones de dólares (98.509 millones de euros).

Cuadriplicar su beneficio no fue suficiente para la cabecera de Google. Sus títulos cedieron un 7,13% en el Nasdaq en la sesión consecutiva a la publicación de sus cuentas, aunque en ella también pagaron la multa de 890 millones impuesta por Bruselas a la compañía por dar ventaja a sus servicios y arrinconar a sus rivales.

Los inversores fueron mucho más allá de la cifra y pusieron el foco en las nuevas perspectivas del gigante tecnológico. Y en este sentido las expectativas de la compañía dejan un panorama agridulce.

Más gasto...

Alphabet demostró la fortaleza de su negocio y expuso que la demanda de infraestructura para IA continúa acelerándose. Pero, como explican los analistas de mercado de XTB, esto también tiene un coste. Es, de hecho, el precio que quiere evitar pagar el mercado, especialmente si los inversores no están seguros de que lo apostado retornará con rentabilidad ni cuando lo hará.

Sobre este aspecto, la compañía tecnológica reconoció que los márgenes previstos se estrecharán en los próximos trimestres. Es una de las consecuencias directas de que Alphabet haya recurrido a proveedores externos para ampliar su capacidad, a su vez efecto derivado de querer mantener el liderato tecnológico a costa de sacrificar la rentabilidad a corto plazo.

...y más dudas

Y en este aspecto se basan las dudas sobre la narrativa de la IA impuesta en el mercado. Unas dudas que sobrevuelan los parqués de bolsa y que los resultados que quedan por conocer pueden esclarecer o acrecentar.

En el caso de Tesla, la debacle fue más esperada y afín a sus cuentas. El coloso de la movilidad y la tecnología decepcionó al mercado al anotarse un beneficio de 1.114 millones de dólares (976,1 millones de euros). Las ganancias de la compañía cayeron un 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Además, su beneficio operativo descendió un 57% y los márgenes se redujeron hasta el 1,4% desde el 4,1% del segundo trimestre del año pasado. Y esto se pagó en Wall Street.

Tesla terminó la sesión del jueves -la consecutiva a la presentación de resultados- con una caída del 14,52%. El retroceso también fue consecuencia de cambios en las previsiones de la compañía, que prevé aumentar fuertemente sus inversiones en tecnología en los próximos años.

Desde eToro exponen que "Tesla pide más paciencia" y explican que la inversión en la compañía depende más de su desempeño futuro que de sus ganancias actuales por el aumento del gasto en IA, robotaxis y robótica.

La visión es compartida por XTB, casa de análisis en la que sustentan que el tiempo es un factor fundamental para la compañía. "La incógnita para los inversores será cuánto tiempo estará dispuesto el mercado a seguir financiando la transición de venta de vehículos eléctricos a apuesta por la robótica y la IA mientras el negocio tradicional continúa mostrando signos de debilidad".

Estas son las lecciones que dejan las dos primeras grandes referencias de la temporada. La próxima semana serán las cuentas de Microsoft, Meta, Apple y Amazon las que pasen el examen del mercado y la guinda del pastel llegará en agosto, cuando el gigante de semiconductores Nvidia, haga públicas sus cifras.