Se acabó el Mundial y, con ello, la buena fe del presidente de EEUU.

Además de amenazar con atacar "muy fuertemente" las instalaciones nucleares de Irán, lo que llevó al Brent a superar los 90 dólares por barril, Donald Trump firmó una orden ejecutiva para imponer un arancel adicional del 50% a las importaciones de Canadá a partir del 19 de agosto.

Al no poder recurrir a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), cuyo uso previo fue declarado ilegal por el Tribunal Supremo, la Casa Blanca optó por la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que permite imponer aranceles de hasta el 50% a países que discriminen el comercio con EEUU.

Además, según FT, la Administración podría estar estudiando imponer aranceles entre el 10% y el 12,5% a las importaciones procedentes de unos 60 países.

Se acabó el Mundial y, con ello, la buena fe del presidente de EEUU

Como ya ocurrió el año pasado, si los mercados reaccionan con fuerza, es probable que los plazos se retrasen y el discurso de la Casa Blanca se suavice. Pero si los aranceles entran en vigor mientras el estrecho de Ormuz sigue cerrado y el petróleo sube, el impacto en la inflación será mayor y la Reserva Federal tendrá aún menos margen para bajar los tipos.

Y, por si fuera poco, según Deutsche Bank, para finales de este año el fenómeno climático natural de El Niño podría convertirse en un nuevo shock de oferta para la economía mundial, elevando los precios de los alimentos y de la energía, además de afectar la logística y las cadenas de suministro.

¿Por qué los mercados apenas tienen en cuenta estos riesgos?

En cuanto a los dos primeros, la cercanía de las elecciones intermedias en EEUU podría obligar al presidente a dar marcha atrás (otro TACO trade) para evitar perder votantes.

Respecto al último, los pronósticos apuntan a un El Niño intenso, pero sigue siendo una previsión, no una certeza. Además, sus efectos variarán según la región, por lo que su impacto económico es difícil de prever.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.