El Ibex 35 se resiente de las hostilidades en Irán. Allí Estados Unidos y el régimen de los ayatolás han vuelto a los ataques, poniendo en jaque el suministro de crudo a través del Estrecho de Ormuz.
Así, el selectivo cierra la semana con una caída del 0,87% hasta los 19.216 puntos y alejándose un poco más del objetivo de los 20.000 que nos habíamos fijado hace tan sólo dos semanas.
La geopolítica impacta en las tensiones inflacionistas y generan problemas también en sectores como la energía, el consumo o las propias tecnológicas que ven crecer sus costes de operación.
A ello hay que sumar las dudas que tienen los inversores sobre el sector tech. Ahí está la anodina reacción al anuncio de una mejora de resultados de TSMC. Parece que el precio empieza a imponerse frente a los beneficios.
Sea como sea, el Ibex 35 cerraba este viernes con una caída del 0,12%.
Un selectivo que ha cabalgado a lomos de Endesa con un alza del 2,02% y de Enagás con una revalorización del 1,69%.
Farolillo rojo este viernes para Solaria con un recorte del 2,74% y Amadeus con un descenso del 2,26%.
La renta variable europea se ha inclinado también esta jornada por los descensos.
Hemos visto a un Dax alemán recortando un 0,07% en los 24.850 puntos; un CAC 40 que se ha dejado medio punto y un Euro Stoxx 50 con una caída del 0,76%.
El petróleo es lo que más está sufriendo. El crudo Brent se revaloriza un 3% en los 86,72 dólares lo que denota la preocupación que hay por el suministro en las próximas semanas.
El barril de referencia en Europa acumula una revalorización de casi el 10% esta semana.
