La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán sigue impulsando al alza el precio del crudo. Este repunte vuelve a encender las alarmas en los mercados ante una posible subida de la inflación.
Por su parte, el Ibex 35 cerró este lunes con una caída del 0,25%, hasta los 19.335,7 puntos, un hecho que refleja cierta resistencia a seguir avanzando en el muy corto plazo. Al analizar los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de Indra, que suben con fuerza en los primeros compases.
La llegada de Ángel Simón a la presidencia de Indra no solo trae consigo una nueva hoja de ruta, sino también la intención clara de pasar página de la etapa liderada por Escribano y De los Mozos. Para escenificar este distanciamiento, la tecnológica ha activado contactos clave en las últimas semanas.
Por un lado, busca aliarse con Santa Bárbara mediante una joint venture para optar a grandes licitaciones de defensa. Por otro, negocia con la compañía vasca Sapa para que se encargue de la transmisión de la nueva artillería de cadenas destinada al Ejército de Tierra.
Además, se ha sabido que Morgan Stanley ha elevado su precio objetivo desde los 60 hasta los 70 euros por acción. Por lo tanto, estamos hablando de un potencial alcista muy interesante si tenemos en cuenta su cotización actual.
Si analizamos estos títulos desde el punto de vista técnico, centrándonos en el medio y largo plazo, observamos un valor alcista de fondo, aunque en los últimos meses se haya producido un incremento notable de la volatilidad.
En el gráfico mensual, el precio muestra un comportamiento de consolidación cerca de la zona de los 50 euros por acción. Si reducimos la temporalidad y nos fijamos en su gráfico semanal, se observa un apoyo muy claro en la media móvil de 50 sesiones.
Esta media móvil de corto plazo está sujetando cualquier intento de los bajistas por tomar el control de la situación, y ya funcionó con éxito a finales del pasado mes de marzo, durante junio y también en este mes de julio.
Por otra parte, en el gráfico de vela diaria observamos una fase importante de retroceso desde los máximos alcanzados en marzo, seguida de un interesante rebote desde la zona de soporte de los 43,12 euros. Esto llevó a los títulos de Indra a marcar un techo de mercado a corto plazo cerca de los 57,75 euros.
Evolución de las acciones de Indra
Desde ahí, los bajistas han vuelto a presionar el valor, llevándolo directamente a buscar la base de la directriz alcista extendida desde los mínimos del pasado mes de febrero de 2025, es decir, hacia la zona de los 47 euros.
Este es un nivel clave y determinante, ya que la cotización deberá sujetarse en él para intentar un rebote técnico que pueda superar, con holgura, resistencias importantes.
Actualmente, el precio de sus acciones se sitúa por debajo de sus tres medias móviles más representativas de corto, medio y largo plazo, lo que muestra todavía síntomas de debilidad.
Sin embargo, el valor parece querer iniciar una fase de rebote técnico que podría ser bastante interesante debido a los altos niveles de sobreventa que acumula y a la posibilidad de estar creando apoyo cerca de sus zonas de soporte clave.
Por todo esto, no debemos dejarnos llevar por la euforia y tendremos que aplicar algún tipo de exigencia al valor. En este caso, nos enfrentamos a una resistencia importante situada en los 50,60 euros por título, coincidente con la tangencialidad de su resistencia horizontal intermedia y la media móvil de 200 periodos.
Esta será la zona clave cuya superación nos permitirá, finalmente, introducir los títulos de Indra en nuestra cartera mediante la introducción de una orden de compra o poder acumular si ya tenemos.
De esta manera, si queremos esperar una señal de entrada clara, deberemos aguardar a que las acciones superen la zona de los 50,50 euros en niveles de dos cierres diarios consecutivos o un cierre semanal.
En ese momento, Indra generará una señal de compra con un primer objetivo en los 52,50 euros por acción, por donde pasa la media móvil de medio plazo. Por encima de esa cota, el valor ampliaría su rango de rebote alcista hacia objetivos mucho más ambiciosos.
Si finalmente se dan las condiciones óptimas para implementar esta estrategia, no deberemos permitir que el valor caiga por debajo del 50% del cuerpo de la vela desplegada en la jornada del pasado viernes. En consecuencia, bajo ningún concepto deberíamos tolerar una corrección que lleve los títulos de Indra por debajo de la zona de los 48,65 euros donde colocaremos la correspondiente orden de protección asociada.
