Los inversores están huyendo del riesgo y vendiendo en masa sus acciones de inteligencia artificial. Detrás de este movimiento hay dos factores clave: el recrudecimiento de la tensión geopolítica en Irán y un informe de empleo en EEUU inesperadamente fuerte, lo que hace prever que los tipos de interés seguirán subiendo en los próximos meses.
Por su parte, el Ibex 35, que el viernes falló de nuevo en su intento por reconquistar la cota de los 18.500 puntos y por ende en su asalto a máximos históricos, se enfrenta a una jornada complicada, al menos a priori.
Si observamos la tabla de valores de su composición, destacamos el comportamiento negativo, en la parte baja de la tabla, de las acciones de IAG. Según se ha advertido, y debido al fuerte aumento en el precio de los combustibles por las alzas recientes del crudo, los beneficios de las aerolíneas podrían caer a la mitad este año.
Este es un hecho que no está pasando desapercibido por parte de los inversores y está golpeando seriamente a las acciones de la aerolínea en los primeros compases de la sesión.
Todo ello ocurre a pesar de haber anunciado que amortizará la totalidad de sus bonos convertibles senior no garantizados al 1,125% con vencimiento en 2028. Esta amortización se ejercerá el 21 de julio de 2026 a un precio de conversión de 3,2338 euros.
Además, en un informe reciente de Deutsche Bank se destaca el valor oculto de la filial de fidelización de IAG, es decir, IAG Loyalty, un negocio con márgenes del 18% que aspira a ganar 1.000 millones de euros y cuyo peso equivale al 30% del grupo.
Si analizamos los títulos de IAG bajo el punto de vista técnico, deberemos centrarnos en el medio plazo, puesto que es ahí donde se ha producido el movimiento más interesante y donde podríamos obtener una síntesis de valoración clara.
En este sentido, se observa que desde los máximos alcanzados el pasado mes de marzo en la zona de los 5,30 euros hasta los mínimos de ese mismo mes en los 3,82 euros por acción se ha formado una figura triangular que el valor resolvió al alza el pasado 25 de mayo al romper por encima de los 4,63 euros.
Esta resolución al alza invitó a pensar que los títulos de IAG iban a ir a buscar la zona de máximos históricos, precisamente en esos 5,30 euros. Sin embargo, nada más alcanzar la zona clave y psicológica de los 5,00 euros, se detuvieron las compras y comenzó a aparecer papel, produciéndose una fase correctiva en la que todavía se encuentra el valor en estos momentos.
Evolución de las acciones de IAG
Trazando los niveles de retroceso proporcional de Fibonacci a todo el proceso bajista que hemos comentado anteriormente y su posterior recuperación, observamos que IAG tenía una resistencia clara y contundente en los 4,73 euros por acción.
Esta zona de resistencia se convierte ahora en el soporte más importante del valor, que deberá respetar en todo momento si no queremos ver una nueva continuidad del proceso correctivo.
Por su parte, el conjunto de sus medias móviles de medio y largo plazo, incluida la media de 200 sesiones, pasan algo más abajo, por la zona de los 4,55 euros por acción y deberían sostener el precio ante cualquier ruptura de soportes.
Por tanto, habrá que estar muy vigilantes a la ruptura o no a la baja del soporte de los 4,73 a 4,75 euros. Si se perfora este nivel, no habría prácticamente detención de las caídas hasta la zona de los 4,56 euros.
Todo quedará pendiente de las nuevas subidas del precio del petróleo, ya que si ocurre y se llegan a tocar de nuevo los 100 dólares por barril, este soporte que hemos comentado peligraría seriamente.
Así pues, si tenemos títulos en cartera, lo suyo sería mantener a menos que veamos niveles por debajo de los 4,70 euros, en cuyo caso tendríamos una continuidad de las caídas asegurada.
Pero si queremos trazar algún tipo de estrategia sobre el valor buscando un rebote técnico, deberíamos esperar a que caiga a la zona de los 4,57 euros si tenemos un perfil de inversión que no permita grandes riesgos, ya que en ese momento los niveles de sobrecompra se habrán aliviado sensiblemente, elevando drásticamente las probabilidades de que se produzca un rebote técnico.
Por el contrario, si nuestro perfil de inversión permite cierto riesgo, y pensando en una reacción inmediata desde niveles actuales podríamos pensar en un retorno a la zona de los 5,00 euros. Esto supondría la continuidad de la reacción técnica iniciada desde soportes importantes.
Por tanto, solamente con niveles de cierre por encima de 4,82 euros podríamos comenzar a tomar alguna pequeña porción en el valor buscando un primer objetivo en los 5,00 euros y, posteriormente, en los 5,15 euros. La orden de protección asociada, con la intención de limitar riesgos, no debería permitir pérdidas de más del 3%.
