El martes Trump anunció la suspensión de la operación Proyecto Libertad, que escoltaba buques en el estrecho de Ormuz, para evaluar un posible acuerdo con Irán. A raíz de esto, los futuros del S&P 500 y Nasdaq subieron, mientras el petróleo retrocedió.

El problema es que llevamos semanas con el mismo tipo de mensajes sin que eso se traduzca en cambios reales. Incluso el fin de la operación Furia Épica podría interpretarse más bien como una maniobra política para esquivar al Congreso que como un giro de fondo. De tal manera que, aunque ahora las partes lleguen a un acuerdo, el riesgo de que todo no haya terminado todavía persiste.

Entonces, ¿por qué los inversores se hacen los ciegos?

Parte de la respuesta la dio Warren Buffett en su carta anual de 2024: "Por alguna razón, los mercados ahora exhiben un comportamiento mucho más parecido al de un casino que cuando yo era joven. El casino se encuentra ahora en muchos hogares y tienta a diario a sus ocupantes".

Y el hecho de que Berkshire Hathaway haya elevado sus reservas de efectivo hasta los 397.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026 —la mayor cifra de su historia— sugiere que, a ojos del fondo, la situación no ha mejorado mucho desde entonces.

El problema es que llevamos semanas con el mismo tipo de mensajes sin que eso se traduzca en cambios reales

En cuanto a en qué se refleja esta mentalidad de casino —más allá del auge de las plataformas de predicción—, la sensación es que cada vez se invierte menos en los fundamentales o en la búsqueda de ineficiencias reales, y más siguiendo el impulso del momento.

Lo que empezó con foros como WallStreetBets y episodios como el de GameStop ha ido alimentando una dinámica en la que predomina el miedo a quedarse fuera de la próxima subida.

¿Puede sostenerse esto?

En principio, los argumentos para una corrección están ahí: tensiones en el crédito privado; una inflación en EEUU cercana al 3,5%, mientras la Fed proyecta un 2,7% para 2026; y, aunque los resultados del primer trimestre han sido sólidos, los riesgos geopolíticos podrían empeorar el panorama si persisten.

La próxima gran prueba será el informe de Nvidia el 20 de mayo. Si decepciona, podría añadirse algo de nerviosismo al mercado.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.