Las claves
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La renta variable prolonga las caídas mientras el petróleo mantiene su escalada, en un contexto en el que los inversores empiezan a asumir un conflicto prolongado en Oriente Próximo. EE. UU. ha reforzado su presencia militar en la región.
Las fuerzas hutíes, respaldadas por Irán, se han sumado a los ataques contra Israel, elevando el riesgo de nuevas disrupciones en el tráfico marítimo del mar Rojo, que se añadirían a las ya registradas en el estrecho de Ormuz. El resultado es un encarecimiento del crudo y dudas en las Bolsas.
En este entorno, el Ibex 35 encara la Semana Santa con la necesidad de contener nuevas caídas. Si se analiza el comportamiento de sus componentes en la apertura de este lunes, destacan las acciones de Endesa, que se sitúan entre las más fuertes junto al conjunto del sector energético.
En el plano fundamental, Bernstein Research ha elevado recientemente el precio objetivo de la eléctrica desde 28,60 euros hasta 33,25 euros por acción, manteniendo una recomendación neutral. A su vez, HSBC ha revisado al alza su valoración, situándola en 37,60 euros frente a los 29,20 euros anteriores.
Endesa se mantiene como una de las pocas cotizadas capaces de aguantar el tipo en Bolsa pese al impacto de la crisis energética derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz. El valor se mueve en niveles cercanos a sus máximos históricos, con escasas variaciones en las últimas tres semanas.
La revisión de su plan estratégico para 2026-2028, junto con unos resultados en los que incrementó su beneficio un 18% en 2025, ha contribuido a mantener la inercia alcista. Queda por ver si el encarecimiento del gas natural termina trasladándose al precio de la electricidad y se traduce en mayores ingresos para el sector.
Desde el punto de vista técnico, los títulos de Endesa presentan una estructura claramente alcista en todos los plazos. La tendencia se apoya en una secuencia de mínimos y máximos crecientes iniciada en marzo de 2024, cuando el valor cotizaba en torno a 14,75 euros por acción.
A partir de ese momento, el valor ha logrado desarrollar y mantener intacta una trayectoria ascendente bien definida, respaldada por su directriz alcista. Por el camino, se han producido períodos de consolidación de niveles como los acometidos entre marzo de 2025 y septiembre de ese mismo año donde sus principales medias móviles, las de corto, medio y largo plazo, mostraban un comportamiento neutral.
Evolución de las acciones de Endesa
No obstante, el aspecto más relevante se ha producido desde el pasado mes de febrero. Tras varios meses de lateralidad entre la zona de 29,75 y 31 euros, Endesa ha logrado superar esta resistencia, dando paso a un nuevo tramo alcista que ha incluido la apertura de un hueco al alza con origen en el entorno de los 32 euros.
Una señal de fortaleza adicional es que dicho hueco aún permanece abierto, lo que ha permitido al valor retomar el impulso alcista y alcanzar máximos históricos intradía el pasado 17 de marzo en los 35,95 euros por acción.
Como elemento menos favorable, destaca el repunte del volumen negociado el 20 de marzo, coincidiendo con una caída del 1,67% en la sesión. Sin embargo, los compradores han conseguido recuperar ya el 50% del cuerpo de esa vela, lo que mantiene intactos los signos de fortaleza.
Con este escenario, Endesa se sitúa entre los valores con mayor atractivo técnico dentro del selectivo español, actuando además como activo defensivo en un contexto de tensión geopolítica creciente, lo que está favoreciendo el interés inversor.
Desde una perspectiva operativa, se plantean dos posibles estrategias. La primera, dirigida a perfiles con mayor tolerancia al riesgo, pasaría por aprovechar eventuales retrocesos hacia la zona de 34 euros para iniciar una posición parcial, con un peso máximo de un tercio de la inversión prevista y situando un nivel de protección por debajo de los 32,5 euros.
La segunda opción, de carácter más conservador, consistiría en esperar a la superación de los 36 euros en términos de dos cierres diarios consecutivos o uno semanal. Este movimiento confirmaría la entrada en subida libre técnica en gráfico ajustado por dividendos y ampliaciones, habilitando una señal de entrada de corto plazo. En este caso, el nivel de protección debería fijarse por debajo de los 35 euros en base cierres.
