Las claves
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La expectativa de que el conflicto en Irán pueda llegar pronto a su fin, después de que Donald Trump afirmara que “está casi terminado”, devuelve algo de calma a los inversores y reactiva el apetito por el riesgo. Las Bolsas recuperan terreno tras varias sesiones de fuerte volatilidad y el petróleo corrige a la baja.
Por su parte, el Ibex 35, que en la sesión previa perdió un 0,74% tras tocar los 16.497 puntos durante la jornada, buscará el rebote como consecuencia de la sobreventa acumulada y del nuevo escenario geopolítico. Entre los valores de su composición, hoy martes destaca el comportamiento de las acciones de Repsol.
La petrolera ha dado a conocer su plan estratégico para el periodo 2026-2028, que contempla inversiones medias de entre 2.500 y 3.000 millones de euros al año durante los próximos tres ejercicios, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En cuanto a sus previsiones sobre el precio del crudo, y pese a la volatilidad registrada en las últimas dos semanas en Oriente Próximo, Repsol plantea un escenario alto con el brent en una media de 69 dólares por barril, el gas Henry Hub en 4 dólares y un margen de refino de 6,5 dólares por barril. También contempla un escenario más conservador, con el brent en 55 dólares de media y un margen de 5,5 dólares por barril.
Además, Repsol ajusta sus inversiones con el objetivo de prometer un dividendo total de 3.600 millones de euros entre 2026 y 2028, junto con un programa relevante de recompra de acciones. El dividendo crecerá un 3% anual hasta situarse en 1,051 euros en este ejercicio, lo que supone un incremento del 50%.
Técnicamente, los títulos de Repsol mantienen un patrón alcista formado por una secuencia de mínimos y máximos crecientes que se inició el pasado mes de abril en la zona de los 8,75 euros. Este movimiento ha venido acompañado por sus directrices alcistas y por el apoyo de sus tres medias móviles más relevantes —corto, medio y largo plazo—, que han ido impulsando el precio de la acción en los últimos meses.
Sin embargo, es desde los últimos compases del ejercicio anterior y durante todo lo que llevamos de este año cuando el impulso alcista se ha acelerado con mayor intensidad, en parte por el fuerte repunte de los precios del petróleo, que en las últimas jornadas han llegado a rozar de forma puntual la zona de los 120 dólares por barril.
Evolución de las acciones de Repsol
Los títulos de Repsol cerraron el ejercicio 2025 con alzas superiores al 47,5%, mientras que en lo que llevamos de 2026 el valor acumula una revalorización cercana al 29% adicional.
En el muy corto plazo destaca lo sucedido recientemente en el valor. Tras alcanzar la zona de los 19,20 euros, Repsol abrió el pasado lunes 2 de marzo con un importante hueco alcista que impulsó el precio de sus acciones hacia la zona de los 20 euros. Este movimiento dio inicio a un nuevo tramo ascendente que llevó al valor a marcar en la jornada de ayer máximos históricos en formato intradiario en los 21,11 euros por acción.
En la sesión de hoy, sin embargo, varios factores han provocado presión bajista sobre el valor. Entre ellos, un plan estratégico que no termina de convencer a los inversores y la fuerte caída del precio del crudo tras la intervención del G7, que liberó una gran cantidad de barriles de petróleo en la jornada de ayer, junto con las declaraciones de Trump apuntando a un posible final cercano del conflicto.
Este descenso del precio del petróleo ha arrastrado también a las acciones de Repsol, que han terminado cerrando el hueco alcista abierto desde la jornada del viernes 27 de febrero tras tocar los 19,20 euros.
Así, el valor deja definidos sus principales niveles técnicos de referencia: por abajo, la zona de los 19,20 euros, y por arriba, los 21,11 euros.
Teniendo en cuenta los elevados niveles de sobreventa, que incrementan las probabilidades de recuperación, cualquier acercamiento hacia la zona de los 19,50 euros podría interpretarse como una oportunidad para aprovechar el retroceso del valor y poder introducir una orden de compra de, como máximo, un tercio del capital que se destine habitualmente a este tipo de activos. El primer objetivo se situaría en la zona de los 20,87 euros.
Como estrategia alternativa, Repsol volverá a ofrecer señales claras de entrada en caso de superar los 21,12 euros por acción, es decir, sus máximos históricos en formato intradiario. En ese escenario, el valor entraría nuevamente en subida libre técnica y absoluta en gráfico ajustado por dividendo y ampliación, lo que permitiría plantear nuevas posiciones alcistas.
En cualquiera de las dos estrategias, la orden de protección debería situarse a una distancia máxima del 2,5% respecto al nivel de entrada, con el objetivo de limitar el riesgo en la operativa.
